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No estudies esto, no hagas lo otro… ¿¡no ves que así vas a acabar viviendo DEBAJO DE UN PUENTE!?

Ahí está, sí señor, ¡ganas fresquitas de vivir por la mañana! 😂

Bromas aparte, esta es la cruda realidad.

Pablo Domínguez: 'Vivimos en una sociedad oscura y enferma, programada para matar ilusiones tanto propias como ajenas. Sanará cuando nosotros seamos el cambio que queremos ver en ella'. Clic para tuitear

 

La cruda realidad es que funcionamos como la historia del experimento de la jaula de monos.

Monos prestando atención a su historia

La historia, si bien se corresponde con la de un experimento que jamás se realizó, sirve para ilustrar lo estúpidos que podemos llegar a ser:

El experimento consistía en introducir a cinco monos dentro de una jaula en cuyo centro situaban una escalera, encima de la cual había plátanos.

Cuando uno decidía subir a por los plátanos, el resto recibían un chorro de agua helada.

Como consecuencia, al siguiente que se le ocurriera subir por la escalera, recibía una contundente reprimenda por parte del resto en forma de golpes, tirones de pelo, mordiscos o lo que primero les naciera, de manera que, en adelante, a ninguno se le ocurría ascender en busca de plátanos.

Lo curioso ocurría cuando, al ir sustituyendo monos, uno por uno, permitiendo que el novato acudiera a los plátanos y sin recibir ningún chorro de agua helada a presión, se producía recurrentemente, la misma reacción de reprimenda hacia el mono que intentaba ir a por plátanos.

Lo más relevante es que, cuando ya no quedaba ninguno de los cinco primeros monos dentro de la jaula, la reprimenda continuaba siendo la misma, sin producirse ningún nuevo chorro de agua helada a presión como ‘castigo’ al resto.

Ninguno sabía por qué lo hacía, pero lo hacían al haberlo aprendido por ‘costumbre’, como obediencia a normas no escritas.

¿No te parece que hay similitudes con la sociedad actual?

Hemos de tener una convicción a prueba de bombas para ser capaces de salir de un ‘rebaño’ que siempre nos mira con extrañeza y cara de no entender nada de lo que estamos haciendo y, por efecto de nuestras neuronas espejo, nos sentimos raros e incluso mal al hacerlo.

Esa presión social es como una pesada losa o ‘reprimenda’ invisible e irreal con la que creemos cargar, cuando en realidad nos liberamos de ella en el momento en el que decidimos de seguir el camino que nos señala nuestra voz interna, que nos hace ser y creer en nosotros mismos.

Crear nuestro propio modo de vida es un peaje que no todo el mundo está dispuesto a pagar por la incertidumbre que implica.

Lo cierto es que hacer y recorrer nuestro propio camino es un proceso que, aunque lento y largo, nos reta, transforma y potencia para crecer.

Eliminar las cadenas que nos atan al sistema pasa por trabajar en nuestros talentos para liberar nuestra mejor versión.

No es algo fácil, pero sí es sencillo de hacer.

Tan solo requiere de cierta escucha; preguntar a los demás, utilizándolos a modo de espejo, para saber en qué brillamos.

Después hemos de escucharnos para discernir una entre las posibles opciones.

Esa en la que más disfrutamos, con la que podamos sacar nuestra mejor versión personal y profesional. No todos valemos para todo, pero todos tenemos un talento único en el que destacamos.

Es importante escucharnos para tomar la decisión correcta: conocimiento, experiencia, formación, talentos y habilidades deben alinearse para que todo fluya y resulte ganador.

Pablo Domínguez: 'Liderar y poner orden en nuestra vida es el ejercicio más difícil y exigente de afrontar pero, precisamente por eso, es el punto de inflexión capaz de transformarnos'. Clic para tuitear

 

El problema es que, a veces, aún sabiendo cuál es nuestra especialidad e, incluso, conociendo nuestro propósito de vida, nos cuesta avanzar con la fuerza que nos gustaría porque nos falta creer en nosotros mismos con claridad y determinación.

Llegan los miedos, los bloqueos, las creencias limitantes, pensamos en que no somos válidos o que nunca es suficiente; nos acordamos de lo que nos decían los demás y, en suma, terminamos por anular nuestra capacidad de crear nuestro camino permitiendo que la presión social gane la partida.

¿Y qué hay de esa voz interior que nos dice que quiere hacer una cosa muy determinada y que sabe que ese, por difícil que sea, es el camino?

Cómo permitimos que esta lucha entre lo que llevamos dentro y la presión social determine nuestro futuro, es lo que nos lleva al éxito o a apagarnos para ser uno más entre la muchedumbre.

Tal diferencia de resultados encuentra su reflejo conceptual en un tema que debería abordarse en todos los colegios y universidades del mundo.

¿A qué me estoy refiriendo?

Vamos allá.

 

El efecto Pigmalión.

Comencemos por narrar esta leyenda chipriota, antes de pasar a explicar el concepto y cómo funciona.

 

El origen, la leyenda del rey Pigmalión.

 

Mujer leyendo un libro mágico que crea su propia historia

Hace mucho, mucho tiempo, el rey de Chipre, durante un largo periodo de varios años, anduvo en la búsqueda de una reina con la que compartir su vida en el trono.

Este se llamaba Pigmalión y ardía en deseos de compartir su reinado junto a la mujer de sus sueños.

Solo que no sería algo sencillo de conseguir como consecuencia de una condición autoimpuesta: para él debía ser la mujer perfecta.

Dedicó mucho tiempo a buscarla y, pese a estar ante mujeres preciosas, ninguna le terminaba de convencer ni llenar.

Pasaban las semanas y los meses. Comenzó a sentir frustración… hasta que, finalmente, tomó la decisión de no casarse con ninguna de las cientos de mujeres que había conocido, inmerso en la búsqueda de su reina.

Para combatir tal sentimiento de impotencia al no encontrar a esa mujer ideal, comenzó a esculpir estatuas de mujeres preciosas.

En su afán de crear a la mujer perfecta, logró que, una de esas estatuas fuera exactamente la mujer con la que él soñaba: a esa estatua la llamó Galatea. Tan bella era que Pigmalión se terminó enamorando de ella.

Una noche, soñó con una intervención divina de Afrodita, haciendo que Galatea cobrara vida.

En ese sueño, el rey Pigmalión tocaba a la estatua y al tacto le resultaba que estaba caliente, suave y blanda como la piel humana.

Esto causó gran impresión en él, aunque acompañado de una gran ternura. Con cierto temor, volvió a tocarla y comprobó que el tacto era, efectivamente, de una piel humana. Notaba, de hecho, las pulsaciones de su corazón a través de sus venas.

Veía cómo Galatea se había transformado en una persona.

De repente, despertó.

Para su sorpresa, encontró a Afrodita a los pies de la cama que, conmovida por el sueño le dijo al rey: «Mereces la felicidad, una felicidad que tú mismo has plasmado. Aquí tienes a la reina que tanto has buscado. Ámala y defiéndela del mal».

Entonces, efectivamente, Galatea cobró vida para ser la reina de Chipre, junto a Pigmalión.

Es una bonita historia que, bien vista, como el Efecto Pigmalión en sí mismo, tiene cierta relación con la Ley de la Atracción universal, pero eso lo abordaremos un poco después desde un punto de vista práctico, sensato y sin misticismo.

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La realidad y la fuerza del efecto Pigmalión.

El efecto Pigmalión tiene que ver con la capacidad de influencia que tienen tanto el discurso interno propio como el externo, el de los demás, sobre nosotros, en base a lo que ambos apuntan que podemos llegar a conseguir y cómo permitimos que calen y se desplieguen en nuestro subconsciente.

Es algo de lo que no nos hablan y que tampoco se trabaja en las etapas cruciales de la educación, cuando, en realidad, está más que demostrado que cuando alguien es capaz de ver la luz de una persona, comunicárselo y ayudarle a sacarla, surgen grandes profesionales y grandes proyectos capaces de deslumbrar de forma incontestable.

Podemos detectarlo en nuestra vida de las siguientes formas:

1. Cuando una persona logra exactamente lo que quería conseguir como consecuencia de creer ciega y firmemente que podía y que lo iba a conseguir.

2. Cuando las expectativas de un profesor, positivas o negativas, sobre un alumno o grupo de alumnos en particular conducen y determinan los resultados positivos o negativos de los mismos de acuerdo a lo que creían sobre ellos.

3. Cuando alguien dice que va a cumplir algo, de manera tan sumamente interiorizada y con tanta convicción, que termina adoptando las conductas que, finalmente, materializan la llamada profecía autocumplida.

 

Tipos.

En positivo, el propio efecto Pigmalión: genera un gran impacto constructivo y potenciador en la persona hacia la que se dirige. Se consolida su confianza en sí mismo y la determinación de conseguir y materializar sus objetivos, cualesquiera que sean.

En negativo, el efecto Golem: anula la autoestima y prácticamente tiene el poder de neutralizar las posibilidades de que la persona en cuestión pueda siquiera ponerse a trabajar en busca de la consecución de sus objetivos y metas.

 

Ámbitos de aplicación.

Educativo.

Este concepto debería comenzar a aplicarse desde este mismo momento. Tiene que ver con el principio de la profecía autocumplida.

Se ha comprobado en innumerables ocasiones, en diferentes partes del mundo que, cuando un profesor en un aula escolar trata a un grupo de alumnos como los mejores dentro de la misma y, a la vez, al resto como menos cualificados, los primeros terminan rindiendo y obteniendo mejores resultados que los segundos.

Cuando se trata a este grupo, teóricamente más avanzado, como mejor preparado, estos responden como tal. Lo mismo ocurre a la inversa con los alumnos en cuyo potencial no se cree, ni se les hace trabajar.

Esta conducta por parte de los profesores, ejecutada de forma sostenida en el tiempo, lleva a que se produzca la brecha de resultados entre el primer y segundo grupo en las notas obtenidas tras los exámenes de evaluación.

Laboral.

En el contexto laboral ocurre exactamente lo mismo que en el ámbito educativo.

En la empresa privada, cuando un trabajador percibe que es aceptado y reconocido de manera reiterada por parte de su jefe, a lo largo del tiempo, su rendimiento irá tendiendo al alza poco a poco, aumentando su eficacia y resultados.

En cambio aquel trabajador que no perciba esto e, incluso, se sienta cuestionado, tenderá hacia una actitud más negativa que, poco a poco, irá degenerando en desmotivación que, a su vez, terminará conduciendo a una disminución de su rendimiento tanto en cantidad como en cantidad de su trabajo diario.

Social.

En términos de dinámicas sociales sucede algo similar.

Culturalmente se tienden a identificar patrones de conducta de acuerdo a determinados grupos socioculturales.

Son normas no escritas como que una esposa deba ser dulce y delicada con su marido o que, si se trata de una familia de posibles, deban vivir entre lujos. De ahí, por ejemplo, que los hijos tiendan a imitar a sus padres.

Entonces, si las personas adoptan los roles que se les presuponen, quiere decir que si la sociedad piensa sobre un individuo que terminará teniendo éxito, él solo terminará adoptando conductas que le llevarán a la consecución del éxito.

Y viceversa, en caso de que se le tenga por un fracasado.

 

La presión social y el diálogo interior.

Así que, en suma, tal y como ves, somos lo que los demás esperan que seamos… porque nosotros mismos lo permitimos.

Es decir, que en última instancia somos nosotros quienes tomamos la decisión de qué somos y quién somos.

Por tanto, es determinante que el diálogo interno sea potenciador, que aporte ilusión y nos haga creer en lo que podemos y somos capaces de crear y conseguir.

La naturaleza lleva enseñándonos durante toda la historia de la vida cómo aquellos que creen en sí mismos y trabajan a destajo, consiguen materializar aquello que quieren crear.

Es esa fe y esa fuerza interior capaz de soportar todas las zancadillas, todos los golpes y todos los problemas que vengan, persistiendo en el camino hasta la creación y la consecución de la meta.

La que nos permite transformarlo todo para terminar ganando y conquistando aquello que anhelamos.

No existe ni un solo ser humano que no sea creativo.

Pablo Domínguez: 'Todos tenemos una capacidad bestial de crear y cambiar todo aquello que deseemos. El problema es que nos dejamos amedrentar por idiotas'. Clic para tuitear

 

Todo parte del amor propio y, cuando hablamos de amor propio, hablamos de cuidarnos, de trabajarnos, de querernos y de hablarnos con cariño a nosotros mismos.

Es esencial que nuestro diálogo interior sea constructivo y responsable; que nos lleve a hacer deporte, a leer y a crear proyectos.

Hoy se sabe que el ser humano tiene tres cerebros: el intracraneal, el corazón y el intestino.

Es más, se sabe que el cerebro humano tiene 100.000 millones de neuronas, la médula espinal 86.000 millones, el intestino 200 millones y el corazón 40.000 neuronas.

De modo que es esencial cuidar y trabajar el cuerpo para habilitar y potenciar el sentido de persistencia que, a su vez, permita elevar todo lo que somos en esencia a su máxima expresión, liberando lo que llevamos dentro mediante el trabajo constante.

Esto, en realidad, es lo que significa la clásica frase que todos alguna vez hemos oído: «Desde dentro hacia afuera se vive mejor».

El problema es que el discurso sostenido entre los medios de desinformación y la obsoleta educación vigente no incluye estas claves fundamentales para el desarrollo y la plenitud de las personas a lo largo de toda su trayectoria vital.

La cultura del aborregamiento ha convertido el comportamiento colectivo en odio, envidias e inducción subconsciente al fracaso. Los demás querrán que te vaya bien, pero nunca mejor que a ellos.

 

¿Cómo usarlo a tu favor?

Mediante la escritura. Yo mismo lo he experimentado.

Puede que te sorprenda, así lo trabajé yo, pero sobrecoge la capacidad que puede llegar a tener la escritura de cambiarnos la vida.

No sé por qué, lo primero que hice al crear la web, instintivamente, fue redactar el apartado sobre mí para contar mi historia y mi camino.

Lo hice, aún, sin tener ningún tipo de éxito, cuando todavía no era nadie y tan solo estaba dando los primeros pasos en mitad de la inmensa oscuridad.

Surgió en mí la idea de redactar mi historia como si ya estuviera en ese lugar de éxito, ayudando a los demás, de manera inspiradora.

Cuál terminó siendo mi sorpresa cuando, según iban pasando los meses, todas las etapas del camino que faltaban para cumplir mi historia de principio a fin se iban completando, paso a paso, poco a poco, pero de manera inexorable.

En el instante en el que lo percibí, comencé a aplicar esta técnica de escritura mes a mes, con los objetivos que quería ir materializando, de forma realista y, de nuevo, me di cuenta que, no solo se iban cumpliendo, sino que en numerosas ocasiones, incluso, se aceleraban.

¿Qué quiero decir con esto?

Que todos somos dueños de nuestro destino y que está en nuestras manos cambiarlo todo.

Cada situación y cada persona es un mundo, pero nunca debemos verla en términos absolutos, porque lo único que existe con certeza absoluta en nuestra vida es la muerte y, hasta llegar a la muerte, todo lo demás es relativo y está esencialmente compuesto de plasticidad.

De modo que, si yo he sido capaz de llegar hasta aquí, ¿quién carajo te dice a ti que no eres capaz de conquistar la cima de esa montaña con la que sueñas?

Cuando yo empecé no era nadie, no sabía nada de muchas cosas, pero empecé con la única determinación de construirme para tener algo que ofrecer de valor tanto para mí mismo como, sobre todo, para los demás.

Pablo Domínguez: 'Si no aportas valor a la sociedad, de tal forma que sea útil, no puedes esperar que nadie se interese por ti en ninguno de los ámbitos de la vida'. Clic para tuitear

 

Todo fluye siempre de dentro hacia fuera.

 

Ley de la Atracción.

Bien, antes de nada, quiero subrayar que no creo en el pensamiento mágico per sé, sino en la atracción a partir de la acción. En conseguir cosas con trabajo, dedicación y determinación a prueba de bombas.

Desde el punto de vista del pensamiento mágico en términos científicos, no se ha podido verificar bajo ningún experimento la autenticidad y la certeza de esta teoría.

Es algo que tiene que ver más con las creencias, algo que emana de lo subjetivo de cada persona.

Muy respetable en todos los casos, pero yo me lo voy a llevar al terreno tangible del emprendimiento.

Así que si he decidido hablar del tema es porque, de alguna manera, he experimentado situaciones que no soy capaz de explicar de forma lógica y que están relacionadas con objetivos que he alcanzado y que me fijé a principios de 2019.

Así que digamos que, bien interpretado, tal vez, y solo tal vez: «Cuando el río suena, agua lleva».

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¿En qué consiste?

Vamos a explicarlo.

La Ley de la Atracción se basa en la creencia de que lo que piensas y lo que sientes, tanto activa como pasivamente, influye directamente sobre el transcurso de tu vida atrayendo aquellas cosas que deseas.

La teoría dice que la resonancia y la vibración proyectan y atraen a sus iguales, de tal forma que lo que ‘pides’, termina llegando.

Es decir, estamos hechos de moléculas, que a su vez se componen de átomos. Esas moléculas tienen una determinada vibración.

Nosotros, con lo que pensamos y sentimos, generamos un tipo de vibración, más alta o más baja, de acuerdo a nuestro estado de ánimo que, a su vez, nos lleva a comportarnos de una manera concreta que atrae lo que queremos.

De tal forma que, si vibramos en esa frecuencia en la que vibra eso que queremos conseguir, estaremos abiertos a recibirlo.

Insisto, la teoría carece de rigor ni base científica ninguna.

Ahora bien, se sabe, y esto lo podrás experimentar tú, que cuando tomas la decisión de recorrer un camino, la vida, la serendipia, el universo, Dios o llámalo como quieras, empiezan a proveer herramientas y a poner todo lo que necesitas en el camino si de verdad vas a por ello como hay que ir y con todo lo que hay que ir.

Con la determinación y la fuerza con la que embiste un toro, para entendernos.

De igual modo, también pone pruebas y multitud de distracciones para ver hasta qué punto quieres conseguir ese objetivo que te has propuesto. En parte, ahí está la gracia.

Si pides una moneda, se te dará, pero con sus dos caras inseparables.

No hay éxito sin superación de la adversidad.

Tendrás que pagar el precio.

Bien, ¿en qué momentos de mi camino se podría intuir esto de la Ley de la Atracción?

Doy por hecho que ya leíste mi historia.

Una ruptura, que ahora siento como una bendición porque fue mi primer punto de inflexión, algo se activó en mí.

Sentí que necesitaba cambiar y mi voz interior me insistía con vehemencia con una sola palabra todos los días: «marketing, marketing, marketing«.

La semilla estaba plantada y tan solo era cuestión de tiempo que germinara y creciera.

Y germinó, aunque tardé unos meses, al entender que quería formarme mucho más allá de lo que ya creía saber del mundo digital.

Instante en el que comenzaron a aparecer todas las formaciones y eventos con los que sentía que conectaba por completo.

Mi mente se abrió a un universo radicalmente distinto de lo que conocía antes.

Un par de meses después, en verano, comenzó a emerger de mi interior el proyecto.

Recuerdo perfectamente que estaba con José Antonio Cervera, gran amigo mío, presidente del SIMA Granada, en Málaga, desconectando unos días.

Allí, en el piso, a ratos por las tardes, cogí el portátil, borré todo lo que había en mi web y me puse a empezarla de cero, sin tener ni idea de por donde empezar, pero empecé y algo me decía que tenía que seguir ese camino.

Aunque tenía mil bloqueos a la hora de entender, hacer y desarrollarlo todo.

Y, mira tú por donde, en esas semanas, apareció toda la información que necesitaba trabajar, con un bloque adicional de psicología orientada al marketing, a mi juicio determinante para hacer un buen trabajo.

Con el paso de los meses me fueron sucediendo muchas más cosas que me hicieron entenderlo todo y, cuando aceleré la intensidad del trabajo en el proyecto, me fue llegando más información que, a la postre, ha terminado siendo clave, como por ejemplo el Process Communication Model.

Quiero decirte con esto que, no puedo explicar cómo ni porqué ocurre, pero ocurre.

En el momento en el que tomas una dirección comienza a llegar exactamente lo que necesitas aprender, las herramientas que tienes que dominar, los procesos que tienes que superar y hasta la información clave que le puede dar un salto a tu proyecto.

Todo porque una vocecilla no paraba de insistirme todos los días con: «marketing, marketing, marketing…».

¡Que sí, que ya me enteré y aquí estoy! 🤣🤣🤣

Lo que, conectando con el efecto Pigmalión, viene a demostrar que única y exclusivamente nosotros somos dueños, amos y señores de nuestro destino.

Como dice Tonny Robbins, «Es en los momentos de decisión cuando se Forja tu Destino«, que, por cierto, mira tú por donde, iba a ser el nombre del mentoring. Es la esencia de mi programa.

El caso es que, la próxima vez que alguien te diga que no puedes hacer algo o te sientas mal, o inferior, por lo que la conducta de otros te hace ver en ti, recuerda que está en tus manos el transformar todo eso en la energía que te haga crecer, mejorar, llegar y alcanzar las metas y conseguir los éxitos que tú te propongas.

Nadie más que tú tiene poder real sobre tu vida.

Recuérdalo la próxima vez que alguien quiera juzgarte o hacerte sentir que eres menos que él, porque semejante proyección es consecuencia de profundas carencias de quien juzga, no de la persona juzgada.

Es algo que forma parte de las pruebas que encontrarás para demostrar hasta qué punto quieres lo que quieres porque, de alguna manera se tiene que ordenar el mundo, ¿no te parece?

 

¿Por qué la gente de éxito tiene éxito?

Tan simple como que creen en sí mismos por encima de todo.

Algo que pasa por aplicar siete pasos que, para mi sorpresa, en un punto determinado del camino ya cercano a mi lanzamiento, me descubrí aplicando y que son claves de «Hábitos para hacerse millonario», libro de Brian Tracy:

1. Tener grandes sueños: solo los grandes sueños tienen la fuerza necesaria para mover el alma del hombre.

2. Trabaja en aquello que te guste hacer a diario: permitirá que emerjan disciplina y foco naturales.

3. Nunca dejes de estudiar y aprender: es el mínimo para conseguir el éxito en cualquier campo. Cuanto más aprendas, más podrás aprender, y puede marcar la diferencia para convertirte en la persona que quieres ser.

4. Define tus prioridades: dedícate a ellas, exclusivamente, hasta terminar lo que empieces.

5. Sé disciplinado: haz lo que tienes que hacer, cuando lo tienes que hacer, tanto si tienes ganas o no.

6. Rodéate de las personas o mentores adecuados: el 90% de tu éxito dependerá de tu grupo de referencia porque absorberás sus actitudes, mentalidad y conducta.

7. Toma acción todos los días de tu vida. Pon la estadística a trabajar a tu favor: cuantas más cosas intentes, más fácil será que termines acertando con una que te dé los resultados que deseas.

Pablo Domínguez: 'La vida que quieres está al otro lado de la acción'. Clic para tuitear

 

Para terminar de ilustrarlo, te contaré otra historia.

 

La bailarina frustrada.

 

Bailarina danzando sobre el agua

Había una vez una niña que, aún siendo muy pequeña, en sus primeros años de vida, vio a unas bailarinas en la televisión.

Aquella visión la cautivó tanto, que en su interior, se encendió el ferviente deseo de convertirse en una de ellas.

Desde ese día, fue preparándose, entrenando para el día en el que llegara su oportunidad. Se convirtió en parte de su día a día.

Un día, cuando era, adolescente, llegó a su ciudad uno de los mejores preparadores de bailarinas buscando nuevos talentos.

Se apuntó al casting y, cuando fue, dio lo mejor de sí tras años de preparación.

Al término de su actuación, fue a hablar con él para preguntarle si creía que tenía talento para dedicarse a esto profesionalmente.

Su respuesta fue que no era válida.

Lo que le dijo él, siendo uno de los mejores del mundo, le impactó tanto que la hundió. Se dio por vencida, dejó de entrenar, siguió estudiando, hizo su vida, se casó, consiguió un trabajo normal, conoció a un chico, se casaron, tuvieron niños y la vida prosiguió.

El caso es que a la vuelta de muchos años, ya siendo madre y con una vida hecha, el cazatalentos regresó a su ciudad.

En ella se volvió a encender esa pasión por el baile, así que decidió ir a ver la actuación de las chicas que él dirigía.

Quedó maravillada. Al término de la misma, fue a buscar, de nuevo al cazatalentos y volvieron a tener una breve conversación.

– ¡Hola! ¿Qué tal? Ha sido preciosa la actuación, estoy conmovida. ¿Se acuerda de mi? Soy aquella chica que hace muchos años vino a una audición en la que al final le pregunté si era válida para ser bailarina y usted me dijo que no.

– Sí claro, por supuesto que me acuerdo. Tenías un gran talento.

– ¿¡Cómo!? ¡Pero si usted me dijo que no era válida y que no servía para esto!

– Querida, eso se lo digo a todas.

– ¿Perdón? ¿Me está diciendo que yo renuncié a mi sueño porque usted le dice a todas que no sirven?

– Querida, esa es su responsabilidad. ¿Ve aquella otra chica? Estuvo en aquella misma audición, le dije lo mismo que a usted y, en cambio, ella siguió trabajando, sin rendirse, peleando y luchando por lo que quería ser hasta que se ha convertido en una de las mejores profesionales que trabajan conmigo. Así que, si algo me ha demostrado la vida, es que quien de verdad siente que algo es su sueño se deja la piel y el alma para conseguirlo, sin rendirse, por muchas pruebas que le pongan en el camino. No me haga responsable de las decisiones que usted tomara ante un estímulo externo. La vida pertenece a quien se atreve a luchar por lo que desea, contra viento y marea.

Moraleja: siempre eres tú quien decide si sigues luchando o te dejas hundir; si atraes el futuro que deseas o por el contrario permites que lo que dicen los demás lo condicione.

 

Para concluir.

Partiendo de la base de que nadie va a creer en ti si tú antes no demuestras hacerlo de la forma correcta, podemos emplear la escritura como herramienta con la que trabajar el subconsciente, de forma que te ayude a funcionar en automático.

Pablo Domínguez: 'La paradoja de la vida es que no puedes cambiar el mundo externo pero, increíblemente, cuando tú cambias, todo a tu alrededor cambia'. Clic para tuitear

 

¿A qué factor psicológico responde esto?

A que nuestros hábitos responden a las creencias que tenemos.

Si cambias el sistema de creencias, toda tu vida comenzará a cambiar día a día como si navegaras en piloto automático.

¿Cómo puedes cambiar o reforzar tu sistema de creencias?

Mediante la escritura a mano.

Se sabe que la escritura tiene el poder de grabar en el subconsciente aquellos objetivos que queramos conseguir.

Es de las cosas que yo he trabajado y que me han funcionado, ergo puedo hablar de ello.

En síntesis: hacer el ejercicio de escribir tu propia historia como si ya estuvieras teniendo el éxito o los cambios que buscas, puede ayudarte tanto a tener foco como a enrolarte en el papel que quieres desempeñar, enviándole ese mensaje necesario al subconsciente, de forma que te pongas a trabajarlo o, si ya estás en el camino, refuerce tu propósito.

Pero no solo tu historia, también los objetivos que quieras ir consiguiendo mes a mes, año a año.

Escribir fue una de las primeras cosas que hice instintivamente y hoy sé que, efectivamente, tuvo ese efecto, siendo uno de los pequeños grandes ejercicios que más contribuyeron a mi cambio y evolución personal y profesional.

Así que, ya sabes, no permitas que nada ni nadie decidan por ti dado que, al final, tendrás que escoger entre opositar, trabajar para otro o hacerlo para ti. Cualquiera de las tres es una elección tuya, de nadie más.

Hagas lo que hagas, que sea elección tuya.

Sí, emprender no es para todo el mundo, pero es que opositar tampoco y trabajar para otro tampoco.

Eso es algo que depende de lo que quieras tú, de lo que se trata es de que lo tengas claro y seas consecuente, yendo a por todas en esa elección como si no hubiera un mañana.

¿Recuerdas esa frase que se suele decir que les dicen las madres a los hijos de «en lo que quieras pero el mejor»?

Pues de eso va este artículo, de que hagas lo que hagas busques la excelencia y creas en ti como si no hubiera un mañana porque nadie más lo hará.

Pablo Domínguez: 'Clavar el norte en un objetivo y trabajar en ese camino, sea cual sea, automáticamente hará que la ley de la acción venza a la ley de la atracción'. 😉 Clic para tuitear

 

Es todo por hoy.

¡Espero haberte sido útil!

¿Quieres más? Te veo en el mentoring.

Mientras tanto, ¡te espero en el siguiente post!

Os veo dentro, un fuerte abrazo, creadores.

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