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Antes de nada quiero dejar claro que aún no soy interventor -pero lo seré porque me formaré con INDESER en CIE8 a partir de noviembre de 2022-. No obstante, quiero compartir los apuntes que tomé en el evento de Intervención Estratégica de Sevilla como granito de arena a la difusión de una herramienta sanadora tan extraordinariamente poderosa.

Nota: todo lo que vas a encontrar aquí apenas es el 0,01% de todo lo que supone la intervención estratégica porque, lo que realmente cuenta, es la práctica y aprender de quienes ya han hecho más de mil intervenciones y eso sólo lo podrás hacer de la mano del equipo de Tino Fernández en INDESER, en CIE.

Así que si todo esto que vas a leer resuena contigo, no lo dudes ni un instante: fórmate con ellos. Esta herramienta te sanará a ti y sanará a todo tu círculo inmediato sin la más mínima duda.

Bien, lo primero que quiero decirte es que el cambio es posible desde cualquier escenario y cualquier situación en la que te encuentres. Sólo tienes que tener la determinación de accionar para encontrar y aplicar soluciones.

Y yo, como ser humano que soy, en diferentes momentos de mi vida necesité cambiar cosas en mi vida.

Algunas me superaban y ahí necesité terapia para gestionar. Acudí a psicólogos buscando una solución lógica y podría decirse que las cosas «se ordenaban»…

Pero desde el plano lógico nunca se produce un cambio de sentir profundo y real.

Las sesiones de terapia psicológica común y corriente solo trabajan el problema y buscan una solución desde un punto de vista lógico. La lógica en sí misma es neutra y no conecta ni profundiza en la emoción, que es lo que importa.

¿Por qué digo esto?

Porque salvo terapias que trabajan con hipnosis, un psicólogo no profundiza ni trabaja en las emociones de una persona, que es donde duerme la auténtica raíz conductual desde la que cada uno generamos los éxitos o los problemas.

El trabajo con psicólogos se queda en la parte del neocórtex cerebral, la última capa que se desarrolló a nivel evolutivo. La lógica y, para sanar de verdad, hay que acceder al límbico, que es donde duermen y arraigan las emociones.

Y… ¿Por qué es TAN importante?

Porque la conducta humana se rige desde el subconsciente que, como te he explicado en más de una ocasión, procesa más de 11 millones de bits por segundo, mientras que la consciente apenas llega a 50 bits.

Y las emociones vienen del subconsciente.

Te aportan la congruencia de quién eres y cómo eres.

Si no sanas las emociones, por mucho que entiendas el problema y su causa, el origen, y trabajes en cómo solucionarlo para evitarlo desde un plano lógico… Probablemente volverás a reproducir los mismos patrones de forma tan inexorable como el sol que sale cada mañana.

El subconsciente te hará repetir una y otra vez el mismo bucle, la misma situación aunque en diferentes momentos de tu vida, en diferentes contextos y con diferentes caras. Pero seguirás en el «mismo infierno», sin avanzar.

Y me detendré aquí un instante con un concepto necesario para unos puntos más adelante.

Cada conducta, aunque te mantenga en un bucle, tiene una intención positiva.

Por ejemplo: dejar de quejarte en casa y no hablar de ciertas cosas puede tener la intención positiva de ser bueno y no generar ni tener problemas con el fin de agradar.

Una intención positiva de una conducta disfuncional es un mecanismo y asociación subconsciente, que busca un resultado positivo dentro de una situación incómoda o mala, que hacemos sin darnos cuenta cuando no sabemos cómo resolver ese algo.

¿Se entiende? ¿Sí?

Pues bien…

¿Qué me dirías si te dijera que, en una única sesión, se pueden generar cambios profundos y permanentes?

¿Qué me dirías si te dijera que ese clic en un instante, ese cambio, puede cambiar el rumbo del resto de tu vida?

Y… ¿Qué me dirías si te dijera que puede ayudarte a trabajar y avanzar hacia la vida que de verdad quieres vivir?

Hoy quiero hablarte de la que, para mí, es la herramienta sanadora más poderosa que conozco: la Intervención Estratégica.

Te aseguro que si me hubieran mostrado esto hace diez años, o al menos antes de iniciar el desarrollo del proyecto en 2019, me habría ahorrado unos cuantos problemas con total seguridad.

Habría evitado que personas importantes para mí se marcharan porque no les habría dado razones para ello. O tal vez habría conservado trabajos o proyectos anteriores que me gustaban. O quizá yo me habría ido antes, quién sabe.

El caso es que habría tenido muchísima más claridad.

Lo que quiero decirte con todo esto es que todos, absolutamente todos en esta vida, traemos heridas emocionales del pasado que nos condicionan. Lo que ocurre es que ni siquiera somos conscientes de ello porque no nos lo han enseñado.

La buena noticia es que, el tenerlas, no significa seguir «cargando» con ellas. ¿Por qué? Porque la intervención estratégica te permite identificar la raíz y cambiar su significado para trascenderla y avanzar.

Y ahora te estarás preguntando…

– «Vale, Pablo, pero…».

¿Qué es la Intervención Estratégica y para qué sirve?

En palabras de Tino Fernández:

«La intervención estratégica es una sesión de alto impacto que busca el desbloqueo instantáneo de un recurso, emoción, acción o la sanación completa y permanente de una herida emocional pasada que limita la calidad de vida de una persona».

«Es cirugía emocional. Es como abrir el cerebro de una persona, descubrir la emoción enquistada y extraerla».

«Son sesiones que se utilizan para cambiar el sentir, para invocar recursos personales que estaban dormidos, para sanar heridas emocionales pasadas pero, sobre todo, para descubrir y transformar la génesis neuroplástica».

Y lo puedes empezar a trabajar ahora mismo, como «autointervención», entendiendo los cuatro siguientes puntos a partir de los que se iniciaría una intervención para leer el contexto.

Presta atención. Todo comienza con…

 

1. Emoción dominante.

El sentimiento permanente que tienes que te está lastrando y haciendo daño, impidiéndote avanzar. Piénsalo. ¿Cómo te sientes respecto a esa situación y o ese contexto vital? ¿Miedo, culpa, vergüenza, tristeza, ira?

Esto es lo primero que tienes que identificar para poder trabajar sobre ello porque esa emoción es como un bloqueo de suciedad que atasca el desagüe del fregadero e impide fluir el agua (la vida) con naturalidad.

Ese atasco nos hace sentir de una determinada forma y, como la emoción precede al comportamiento, pasamos a pensar y actuar de una determinada manera, creando patrones y conexiones neuronales que se van consolidando con el tiempo.

Por eso somos los creadores de nuestras propias vidas, porque la raíz y la línea de pensamiento nos construye desde dentro, literalmente, a nivel neuronal, hacia fuera, con la realidad que creamos en cada momento a partir de nuestras acciones.

Y si esto es así, imagínate si desde pequeño te ocurre algo que te deja un trauma. Se produce la…

 

2. Génesis neuroplástica.

En palabras de Tino Fernández:

«Génesis significa la causa u origen de algo. Neroplástica se refiere a la capacidad del cerebro de adaptarse y cambiar, como resultado, la experiencia y conducta».

«Es decir, es el momento en el que nos convertimos en un completo lío humano porque generamos un nudo en nuestro interior que nos bloquea y nos impide fluir».

«Se produce en momentos de la infancia, entre los 0/7 años, en una situación puntual que, por carecer de la información correcta y necesaria para gestionarla, empieza a condicionar toda la conducta posterior».

 

3. Decisión clave.

Como consecuencia, se toma una decisión incorrecta que nos lleva por la senda del sufrimiento.

Explica Tino: «Es una decisión que se toma siendo pequeño, a temprana edad y en momentos de estrés, buscando la aprobación de un padre, madre o tutor, con pocos recursos lingüísticos y pocas, escasas o nulas opciones».

«En esos momentos de la vida, donde somos tan pequeños, entendemos la vida y las cosas como un sistema binario: valgo – no valgo; soy – no soy; me quieren – no me quieren».

«¡Imagínate asociar tus creencias en sentido negativo desde etapas tan tempranas en la vida!»

«¿Qué ocurre? Que si descubres la géneris neuroplástica: llegarás a la verdadera raíz del problema, lograrás cambios más profundos, más duraderos y sanarás, de verdad, esas heridas emocionales inconscientes».

«Es decir, podrás tomar una nueva decisión clave que cambie el rumbo de tu vida hacia el norte que verdaderamente deseas».

Y claro, si tomas una nueva decisión clave, también cambia…

 

4. La historia que te cuentas.

La narrativa interna de tu vida se basa en tus emociones dominantes.

Explica Tino: «Piensa en qué supuso aquel problema o trauma para ti y cómo permites que, el que seguramente sea tu mayor punto de dolor, siga existiendo en tu vida y te arruine tu día a día, impidiéndote avanzar hacia tus objetivos».

«Si te das cuenta de que, como consecuencia de todo el trabajo anterior, también puedes cambiar la historia y la narrativa de tu vida, verás que puedes crear y escribir una nueva historia. La que tú, profunda y realmente, deseas».

«Y, entonces, te pondrás a trabajar en las acciones que propicien tu nueva realidad».

Recuerda: no eres lo que dices, eres lo que haces.

Lo que realmente cuenta son las acciones que tomas para avanzar en la dirección que realmente deseas y, lo más importante, no lo haces por nadie más que por ti.

Ni por tu familia, ni por tus amigos, ni por tu pareja, ni por nada ni nadie que no seas tú y lo mejor para ti.

Tal vez haya casos, como me ocurrió a mí, en los que la intervención estratégica no será suficiente porque habrá que acompañarlo de sesiones de terapia y de coaching de alto impacto que consoliden en el tiempo estos resultados.

Pero si extraes la mala hierba, comienza la transformación.

En ese momento se planta una nueva semilla que, esta vez, sí te hará crecer como deseas en modo y forma.

Esto es lo que te aporta la Intervención Estratégica, a partir del cuál, ya sí, acompañar con el trabajo necesario en el área correspondiente que te ayude a progresar hacia los resultados que deseas.

Ahora bien…

 

¿Cómo se trabaja la Intervención Estratégica?

Cada sesión de Intervención Estratégica consta de nueve pasos:

 

Paso 1: conexión.

Se inicia buscando generar conexión con la persona con la que trabajamos para que se sienta cómoda. Trabajamos en este punto con tres claves:

Estar presente:

Poner atención plena en la conversación, eliminando todo tipo de distracciones, y centrarse en preguntar y escuchar, preguntar y escuchar, preguntar y escuchar… mientras se toman apuntes de lo que cuenta la persona para dibujar el contexto.

Es importante prestar atención al lenguaje corporal de la persona y a su forma de expresarse porque dará pistas de cómo se siente y las emociones se irán revelando para, en el momento en el que las detectemos, darles espacio e ir tirando de ellas para profundizar en lo qué siente y cuál puede ser su origen.

Hacer sentir a esa persona y conectar con ella:

Cuando la persona ya se ha abierto a sentir, averiguamos qué siente y cómo se siente respecto a lo que le ocurrió y la situación que esté viviendo en el presente.

Estado de flow:

Nuestro estado de flow es la destreza interventora y se adquiere con la práctica, realizando una intervención tras otra. Es como cuando se aprende a conducir: llega un punto en el que se interioriza y fluye sin pensar.

El rodaje se adquiere trabajando para alcanzar la maestría y esto empieza por tener interiorizados todos los conocimientos y técnicas de la intervención estratégica, que se ven dentro de CIE.

Con estos tres pasos buscamos detectar qué siente y qué le falta conseguir a esa persona.

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Paso 2: tríadas, lectura emocional profunda.

En este punto escaneamos en qué tríada emocional se encuentra para, a partir de ella, extraer la interpretación que hace la persona de su contexto y marco vital según su sentir.

La tríada contiene tres claves que hemos de detectar y buscar para entender a la persona:

Enfoque: a qué le está prestando atención en este momento.

Significado: qué vocabulario emplea para referirse a esa situación y cómo lo traduce en palabras. A través del vocabulario damos significado a las experiencias.

Fisiología: qué información emocional nos está transmitiendo su lenguaje corporal. Si la emoción es muy intensa y muy sostenida a lo largo del tiempo es cuando se produce la somatización.

Es decir, vamos buscando detectar la emoción porque:

Enfoque + Significado = Emociones (Sentir).

Y aquí es donde entra en juego el…

A través de él podemos hacer una lectura profunda de dónde está, cómo se encuentra y qué cosas está sintiendo la persona.

La misión de la intervención estratégica es elevar a las personas.

Por eso trabaja con las emociones de la mitad inferior del diagrama, es decir, donde las personas están «forzando» las cosas en su vida y por eso no salen como esperaban: porque están chocando emocionalmente con todo y no fluyen con la vida.

Detectamos los significados para trabajar en reorientar a la persona emocionalmente hacia la parte superior de la gráfica, la que carga a la persona de poder para transformar su situación y crear una nueva realidad en base a nuevas acciones.

Para esto es importante tomar apuntes de contexto, despacio y sin prisa, tanto de la situación como del enfoque y significado. A partir de ahí se le hace entrar en la tríada a la persona para que expanda la emoción y ahí buscar experiencias pasadas.

Por eso es muy importante detectar y conocer muy bien los significados de los niveles de conciencia inferiores porque a la vez están revelando información para sanar a la persona.

Vergüenza: la persona siente y cree que hay algo malo en ella. Cree que algo está mal en su interior, es decir, hablando en plata, se siente la última mierda del mundo. Se soluciona haciéndole ver su valor y conectándola con el merecimiento.

Culpa: la persona cree que ha hecho algo que está mal y a su vez señala a los demás como culpables de cosas que le han ocurrido a ella y que le han llevado a esa situación. Se soluciona haciéndole ver que cometer un error es humano y que se puede aprender para sanar y evitar repetir patrones disfuncionales.

Apatía: la persona va siempre por la vida buscando un cielo gris, desde la desgana y la conformidad. Se soluciona buscando una ilusión de vida hacia la que dirigirse.

Sufrimiento: la persona sigue dándole energía a aquello que ha perdido, a lo que le hizo daño y ya no está. Se soluciona con la aceptación de la pérdida para descargarla de responsabilidad.

Miedo / Temor / Heridas: utilizar la imaginación para crear escenarios ficticios que no nos gustan donde sentimos miedo, abandono, traición y rechazo. Si se huye de él, se huye de la acción y el coraje. El mensaje correcto y la solución es accionar para prepararse y afrontar ese miedo.

Deseo: a la persona le gustaría cambiar su situación pero realmente no está dispuesta a moverse y a tomar acción para cambiarla. Se soluciona conectándola con las ganas por conseguirlo y ejecutando un plan de acción.

Ira – enfado: en él reside el poder, la fuerza y la acción. El enfado es bueno si se canaliza para construir nuevas realidades, nuevos negocios, nuevos caminos, nuevos éxitos.

Orgullo: exceso de estimación hacia uno mismo y hacia los propios méritos por los cuales la persona se cree superior a los demás. Se soluciona conduciéndola a una mirada apreciativa y al amor, para que accione dando sin esperar nada a cambio.

Lo que buscamos conseguir, a partir de estos significados, es conectar a la persona con el coraje que le permita tomar acción de forma constructiva mediante la cual elevarla.

Creencias limitantes:

En esta fase de escaneo también debemos prestar especial atención a los bloqueos que impiden construir una vida. Una creencia es un sentimiento de seguridad sobre lo que algo significa y cada creencia precede a un comportamiento.

Si tú crees algo sobre un contexto, una situación o una persona, se disparará en ti una acción alineada con el significado que tú le estás otorgando. Si la creencia es negativa, viene un comportamiento negativo y viceversa si es positiva.

La clave: la fe inquebrantable en uno mismo.

El ser humano atesora un poder de creación, de transformación y de sanación ilimitado pero no nos han educado a verlo. Cada persona tiene un poder ilimitado para lograr cualquier cosa que se proponga si de verdad quiere ir a por ella.

Y ahí deberá ser consciente de que, cuando tomas la decisión firme e inquebrantable de ir a por algo, la vida te va a hacer preguntas a través de diversas situaciones para ver si de verdad lo quieres.

La clave está en darte cuenta de en qué momentos se están produciendo esas preguntas y en cómo accionas -que es diferente a reaccionar- ante la adversidad que, con total seguridad, aparecerá.

Por eso es esencial sentir, desde lo más profundo del corazón, que somos mucho más de lo que creemos porque ahí conectaremos con la sensación de suficiencia, de valor y de merecimiento que nos conduzca a tomar cada vez mejores decisiones que construyan más y mejores realidades en nuestras vidas.

Ahí es donde conectamos con el sentir de ser capaces de hacer, crear, generar, conseguir y materializar cualquier cosa que nos propongamos si de verdad tomamos la decisión firme y vamos a por ello, llueva o truene.

Ahí es donde, paso a paso, trabajamos en el proceso de crear las circunstancias que reafirmen que esa visión que tenemos de qué queremos conseguir y qué queremos crear es real, porque primero parte en nuestro interior y después se expande hacia el exterior desde el amor propio hacia el amor a los demás, proyectando y aportando valor.

Justo entonces llega el reconocimiento y somos capaces de responder a la pregunta: ¿Quién eres? Sin identificarte con el trabajo ni con todos los adjetivos lógicos que rodean tu vida. Simplemente permites que tu identidad aflore desde el corazón.

Entonces recordarás siempre tu valor y cada día volverás a conocerte porque conectarás con el cambio y lo harás consciente en tu vida. Te construirás como quieres ser y tu valor, que ya es incalculable, no parará de aumentar cada día.

Justo en ese instante dejas de juzgarte a ti y a los demás y emerge la fuerza vital que se canaliza en las acciones que te llevan a progresar en la dirección que quieres y, sí, el cambio es inevitable, por eso le puedes dar dirección consciente.

Justo ahí puedes renacer porque partes de la rendición absoluta del ego y te permites mostrarte vulnerable, con tu verdad, para dirigirte hacia tus objetivos, tus metas, tus desafíos… en suma, tu visión personal y única de éxito.

El ego es el que impide al ser humano recibir el amor que desea porque nos aleja de nuestra esencia y nos retira el amor. Yo lo viví en primera persona perdiendo a alguien muy importante.

Pero la magia llegó en el instante en el que me permití «rendirme» y dejar de tener esa lucha interna, conectando con esa rendición del ego y pasando a entrar en acción, sin lucha, pero con resultados.

En cuanto me dejé ser quien soy empecé a generar ventas. No es casualidad.

Me liberé, mis miedos empezaron a disiparse y sentí cómo mi energía y mi capacidad de creación empezaban a incrementarse de forma gradual y constante.

Y a quien te diga que no se puede conseguir algo, disóciate de esa persona. Es decir, no se trata de que te enfrentes a nadie sino de que tengas presente en la plenitud de tu conciencia que esa SU CREENCIA, esa es SU REALIDAD, no la tuya.

La creación se da paso a paso, de la misma forma que se construye una casa. No es de la noche a la mañana, pero finalmente se da. Sólo hay que estar realmente comprometido con uno mismo para crear.

 

Paso 3: amores primarios.

Este es un punto clave y determinante en la intervención porque aquí suele estar, casi siempre, el origen y la solución de los problemas y tiene que ver con nuestros seres más queridos en etapas de la infancia.

Las pregunta son:

¿Quién tenías que ser de pequeño/a para recibir amor y para quién?

¿Cuál de los dos amores de papá o mamá necesitabas? ¿Cuál querías más?

¿Cómo se traducía esto después a tus relaciones?

¿Qué más puede significar esta relación para mí?

En base a ese contexto tomarás decisiones que buscarán contrarrestar aquella situación de dolor.

Cuando lo que tenemos no coincide con lo que queremos, generamos sufrimiento. «No me quisieron, no me dieron, no me…».

La intervención desmonta las historias orígenes de falta de autoestima, de valor, de amor… etc.

Es como quitar el tapón de atasco del sumidero de un fregadero, pero una cosa es quitar el tapón y otra cosa es atreverse a fluir en la vida.

Si no consigues lo que quieres, te está faltando valor para accionar.

Te tienes que atrever a salir de tu zona de confort con determinación y energía.

No todo el mundo que tiene un problema quiere soluciones.

Estar mal tiene beneficios: no tienes por qué cumplir obligaciones, por eso me tienen que hacer caso, me tienen que cuidar, me tienen que prestar atención.

Paso 4: génesis neuroplástica.

Detectada toda la información anterior, podemos ir hacia atrás en el tiempo para buscar el momento, o serie de eventos, donde la persona adoptó (decisión clave) una determinada conducta que, con el tiempo, terminó causando dolor, anulando a la persona o cualquier tipo de emoción disfuncional que impida el desarrollo normal de la vida de la persona.

Ahí, en ese momento, o en esa serie de eventos, es donde se genera la génesis neuroplástica que comienza a generar un patrón de conducta tóxico para la propia persona y, por consiguiente, para su propio entorno.

 

Paso 5: interrupción de patrón.

En el momento en el que la persona comienza a ser consciente del enfoque incorrecto y comienza a cambiar la direccionalidad de su sentir, hay que hacer algo disruptivo (a ser posible cómico) para que el anterior enfoque y significado se destruyan y así liberen la emoción sobre la que poder continuar trabajando a continuación.

El poder de la historia, su historia, que se está contando, está en su emoción.

Ahí le podemos decir, por ejemplo, que te cuente la historia con «asento andalú». Si cambia la emoción mientras cuenta la historia, pierde su fuerza y podemos empezar a trabajar su emoción en la dirección deseada.

 

Paso 6: representación gráfica. Sintaxis emocional. Historia.

A partir de todos los datos e información recopilada hasta el momento mediante notas o resúmenes, repasamos el enfoque, significado y acción en ese momento dado de la vida de esa persona ante esa situación: violación de valores, decidir no hacer nada con la intención positiva de dar problemas.

Ahí preguntamos: «¿Es correcto?».

Se hace una descarga de responsabilidad: «Esto le puede pasar a todo el mundo, no pasa nada».

Y repasamos el contexto: «A partir de ahí, en momentos así operas desde esta decisión, como esta situación o esta serie de eventos, que están influyendo en ti, en tu familia, amigos, pareja, etc. Y esto te trae a esta situación ahora».

 

Paso 7: expansión de la emoción.

Entonces procedemos a narrar la situación para poner en contexto y ordenar la información para aportar claridad.

Da tiempo a pensar, a sentir, a conectar y localizar el problema para determinar qué trabajo hay que hacer. Se trata de llevar la persona al amor, a actuar siempre desde el amor.

Funciona muy bien ridiculizar la historia con ruptura de patrones.

La mente ahí dice… «¿Pero esto qué carajo es?».

Ahí se puede tomar una decisión nueva y se suelta la situación anterior.

Las emociones están ahí para ayudarnos a vivir mejor.

Hay que escuchar la emoción para que esta se procese y vaya al sitio que le corresponde.

De lo contrario esta sube y sube el volumen hasta lograr comunicarse con nosotros para hacernos reaccionar y poner nuestra vida en orden.

Para eso hay que darle espacio a la emoción.

Es la clave para aceptar y trascender lo que sientes respecto a la historia que te cuentas.

Todo cambio importante viene precedido por un cambio de patrón y para cambiar a un patrón hay que ejecutar una interrupción de patrón.

Paso 8: transformación y ancla.

La persona tiene que desear el cambio y ocurre cuando ella asocia más dolor a no cambiar que al cambio.

Si el dolor no es suficiente, hay que subir el volumen.

Qué va a pasar si… (sigues igual).

La persona tiene que desear cambiar.

Antes de la transformación la persona tiene que desear, que querer de verdad, el cambio y, solo entonces, se aplican las técnicas (que aprenderás en CIE).

Para que la persona salga del rol de víctima hay que asociar muuucho dolor a la situación actual, de modo que se vea obligada a tomar acción para cambiar la situación generada con la que llega a la intervención.

Todas las técnicas buscan cambios de creencias y cambios de tríada.

Ahí se produce el cambio de sentir.

Cuando detectas que la persona llega ahí, sintiéndolo completamente, preguntas: «Ahora con la tríada correcta, ¿Lo tenemos?».

Te dirá que sí.

Paso 9: visualización a futuro.

Una vez descubierto cuál es el trance en el que la persona sufre, recopilamos:

Aquí estabas y esto es lo que querías.

Este punto se trabaja con una hipnosis, visualización o técnica en cuestión.

De manera que querías esto, esto y esto.

Entonces este era tu enemigo externo.

Pero esta persona te hizo tal, tú lo creíste dándole este significado y tu decisión fue esta.

Y ahí está el problema porque esa decisión se ha convertido en tu enemigo interno, que te genera dolor y sufrimiento.

Ahora te das cuenta que es un cuento creado a partir de pocas opciones y mucho estrés.

Por eso podemos cambiar el sentir, para cambiar la situación.

Les llevamos a entender esta culpa, esta frustración y al contar las cosas desde un sentir más tranquilo, reencuadrando toda la historia de sufrimiento como lo mejor que te ha pasado, el sentir desaparece y la persona ya está preparada para trascender esto.

Redirigimos a la lógica, al amor, a la aceptación.

¿Qué puedes hacer ahora que antes no podías?

Y en este momento es cuando toca practicar la construcción de una nueva historia, ejecutando nuevas acciones.

Por que para anclar el cambio hay que hacer que la persona haga algo que lo consolide (llamar, escribir un mensaje, o no hacerlo y simplemente confiar; el contexto lo sugerirá según cada caso) y diseñar un plan de acción que mantenga el cambio sostenido en el tiempo de forma estable.

Así que, si todo esto conecta contigo, no dudes en formarte con Tino Fernández y el equipo de INDESER, en CIE. Esta herramienta te ayudará a ti y tú, a su vez, podrás ayudar a los demás.

Haz clic aquí para más información en su web.

Espero que todo esto te sirva y te sea útil.

Es todo por hoy.

¿Quieres más?

¡Te espero en el siguiente post!

Os veo dentro, un fuerte abrazo, creadores.

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