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¿Existe una sola persona sobre la faz de la tierra que no desee tener éxito en el amor?

¿Hay alguien que no desee estar junto a un perfil determinado de persona con la que construir un proyecto de vida?

Todo ser humano desea sentirse amado, es uno de los grandes anhelos que todos tenemos.

La cuestión es…

¿Hacemos lo que de verdad hay que hacer para conseguirlo?

El 90% de la población es víctima de la programación para masas y ni siquiera lo sabe.

Especialmente en el amor la cultura global es pura toxicidad: películas y canciones te han vendido durante toda tu vida el amor romántico que se basa en ‘necesitar’ a la otra persona.

No hay mayor error.

Es como si te enseñaran a ser un agujero negro, necesitando de la otra persona y ‘absorbiendo’ su tiempo y energía para ser feliz. Al interiorizarlo, lo que ocurre al entrar en relación es que se vive en dependencia emocional.

Está abocado al fracaso y, lógicamente, no hay nada más palmante.

Y no, no existen técnicas ni trucos para atraer ni para estar con el tipo de persona que deseas, si antes no empiezas por trabajar en convertirte en la clase de persona que con la que te gustaría relacionarte. Así de simple.

Todo empieza y termina por uno mismo, en la asunción del 100% de la responsabilidad de todo lo que ocurre en tu vida porque tú eres la causa directa de los resultados que tienes.

Es decir, eres el único creador directo de la vida que tienes. Así que deja de culpar y señalar al exterior. Todo está en ti.

Pablo Domínguez: 'Tu mundo interior crea tu mundo exterior'. Clic para tuitear

 

No hay más vuelta de hoja.

Aunque, si hay algo que la comunicación y el marketing me han enseñado es que el amor también es un mercado y, la buena noticia, como te decía, es que uno se puede preparar para conseguir lo que quiere si se responsabiliza.

De lo contrario, por muchos trucos, técnicas y atajos que intentes, te estrellarás contra tu propio techo de valor sólido; si bien se puede «falsear» de forma puntual y momentánea, mintiendo para atraer y captar la atención, en el medio y en el largo plazo acabarás palmando igualmente y no es lo que quieres.

Tú no quieres andar con lloros ni lamentaciones.

Así que, que te quede claro antes de profundizar.

Esto va de QUIÉN ERES, no de lo que quieres. ¿Entendido?

Es simple, nos gobierna el subconsciente, que procesa once millones de bits por segundo, y nos lleva a comportarnos de forma congruente con todo lo que hemos hecho hasta el momento. Es lo que somos.

La mente consciente apenas procesa cincuenta simples bits por segundo y, sí, podría aparentar ser algo que no eres, pero tus patrones de conducta subconscientes te terminarían delatando a medio largo plazo, con que olvídate de mentir.

Tu subconsciente y tu realidad dominante, que ahora te explicaré, en realidad son lo mismo.

Bien, lo primero de todo es definir qué son las…

Dinámicas sociales.

Las dinámicas sociales son las interacciones entre personas que fluyen y varían con el tiempo, lo que genera situaciones que ponen a prueba, a diario, el valor y la solidez de las relaciones.

En el mejor de los casos, si fluyen con naturalidad, propician relaciones afectivas que se basan en emociones, generadas a partir del valor percibido de cada persona.

En el peor de los casos, simplemente se rompe y cesa la interacción.

¿Se puede aprender a generar las emociones que queremos en la persona deseada? Sí, PERO…

Esto no va de manipulación. ¿Entendido?

Esto va de pura autenticidad y de la realidad dominante.

Si haces lo mismo que hace todo el mundo, o tendrás resultados convencionales con los que te estás conformando o, directamente, hasta carecerás de ellos porque la realidad dominante del tipo de persona con la que quieres estar te arrastrará hacia ella, en vez de ser al revés.

Es decir, o atraes o te atraen y, si tienes que perseguir a alguien, es que no estás persiguiendo tus metas, ergo no estás construyendo ni tu mejor versión ni la vida que quieres, que es lo más importante: crear tu propio patrimonio personal y profesional.

Pablo Domínguez: 'Las relaciones son deseables pero siempre tienen que ser prescindibles para que puedan ser estables'. Clic para tuitear

 

Paradójico, pero real.

Así que, no puedes cambiar quien eres en esencia, pero sí puedes trabajar en mejorar tu valor tanto como sea necesario para atraer y conservar en tu vida al tipo de persona con la que deseas relacionarte.

Tan sólo tienes que trabajar tu valor, a diario, y saber comunicarlo.

Algo que, forzosamente, requiere tener una estrategia para convertirte en quien quieres ser y pensar en qué deseas conseguir en el largo plazo, sin parar de trabajar ni un solo día en el corto plazo.

Necesitas tener un camino claro, un paso a paso, para generar tu propio valor personal y profesional.

 

Un mercado de valor.

Igual que en el marketing, el amor es un mercado que se basa en el valor, la confianza y la congruencia que proyecta cada persona, por lo que los resultados obtenidos responden de manera directamente proporcional a estas variables.

El valor tiene que ver con todas aquellas cosas que puedes aportar a la relación.

Me explico.

¿Invitarías a cenar a la persona que te gusta y le ofrecerías desechos de basura? NO.

Pues, comprendiendo la metáfora, la invitación es la relación y la comida ofrecida sería el valor de tu vida. Es decir…

De la misma forma que el olor de una buena comida estimula las ganas de comer, una vida plena y estimulante resulta atractiva; conque, el de una mala comida, es decir, una vida poco o nada trabajada, casi hasta repele.

Si no tienes una vida trabajada, valiosa, relevante, plena y estimulante, no puedes esperar atraer a quien sí la tenga.

Tatúatelo en la frente: la vida nunca se equivoca.

Siempre te estará mostrando la misma lección, hasta que la aprendas y puedas pasar a la siguiente.

Ahora bien, si las relaciones se basan en el valor, la gran pregunta es…

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¿Cómo funciona el valor?

Lo primero que tienes que entender es que tu valor te ayudará a atraer y captar la atención, de la misma forma que es tu principal activo durante cada relación, aunque no es lo principal a la hora de mantenerla y perpetuarla en el tiempo.

El valor «atractivo principal» que tienes que trabajar en tu vida, de acuerdo a cómo opera la sociedad vigente en las relaciones de pareja, es diferente según si eres hombre o mujer porque somos ‘productos’ en el mercado.

 

Las mujeres, objetos de deseo.

Lo primero que percibimos los hombres es el atractivo físico femenino, que es lo que capta nuestra atención.

Quien diga lo contrario miente y no tiene la voluntad necesaria para trabajarse como Dios manda.

Con que, si eres mujer, dando por hecho que ya eres una tía interesante e inteligente que persigue sus metas, lo primero de todo es que te cuides: deporte y buena alimentación para alcanzar tu plenitud física. Ningún secreto que, además, te ayuda a tener una salud de hierro y cultivar una mayor longevidad.

Algo que, por cierto, debería ser una de las prioridades de todo el mundo.

Pero, ojo, que tengas un cuerpo diez sólo cumple la función de captar y atraer la atención.

No es lo que la va a conservar.

La compatibilidad a medio y largo plazo radica en que comprendas que lo que buscamos los hombres, en el fondo, es crear un equipo donde, juntos, podamos construir y crecer, ‘trabajandojuntos en la misma dirección.

Es decir, quienes sabemos lo que queremos, buscamos crear una sinergia donde ganemos los dos.

Algo que, necesariamente, pasa por tener un 80%-85% de intereses comunes y, eso, por fuerza, tiene que ver con conectar con alguien que se dedique a lo mismo que tú. Sobre todo si tienes un proyecto profesional propio que te haga única.

Es decir, se trata de que habléis el mismo idioma.

Ahí los objetivos comunes serán el pegamento de un proyecto de vida común imparable por una razón muy sencilla: habrá mucha química en la cama y un romanticismo sano y estable, con conexión, risas, comprensión y comunicación genuina y auténtica donde ambas partes pongan de su parte para cuidarse el uno al otro.

Ah y, por cierto, después de disfrutar en la cama, no regales tu poder. Sigue comportándote exactamente igual que antes. No bajes la guardia. Al menos, no siempre. 😉

Así que recuerda:

1. Nunca dejes de trabajar y cuidar tu salud.
2. Busca a un hombre dentro de tu mismo nicho profesional.

¿Resultado? La relación fluirá.

 

Los hombres, objetos de éxito.

Antes de nada, voy a dar por hecho que eres un tío que entrena a diario, que cuida su alimentación y que, por tanto, tiene una disciplina inquebrantable, necesaria para todos los ámbitos de su vida y, a su vez, le lleva a cuidar de los suyos.

Empezamos con buen pie, fijando unos buenos cimientos, como Dios manda. Genial.

Bien, lo primero que escanean las mujeres y por ende capta su atención, es el nivel de inteligencia masculina, es decir, el valor sólido de los hombres, y conecta con aquello a lo que se dedica.

Ellas detectan con, una facilidad pasmosa, a un chico que se tome realmente en serio su vida y conquiste metas y objetivos ambiciosos, que le lleven a crecer cada vez más, precisamente porque le hace ser congruente.

Un imán tan natural como poderoso.

Tan sólo tienes que atreverte a luchar, sin cuartel, por lo que quieres conseguir en tu vida como prioridad absoluta, llueva o truene.

Y, además, amigo, que perciban todo tu valor también va a depender de que te relaciones con chicas que estén dentro de tu mismo nicho porque les ayudará a entender ‘tu guerra’.

Si además tienes resultados que ella desee conseguir, en el ámbito que sea, probablemente te busque porque, uno, querrá aprender y, dos, en ellas, a la hora de estar en pareja, la admiración va de la mano del enamoramiento, y viceversa.

Ojo, no se trata de que una chica te quiera por lo que tienes.

No confundamos términos porque eso podría llevarte a un sin fin de problemas.

Debe quererte por lo que eres como persona y por tus valores que, como es lógico, se plasmarán en todo aquello que estés haciendo en tu vida personal y profesional. Esa es tu impronta, clara y reconocible.

Aunque eso no significa que no tengas que trabajar en mejorar, continuamente, tanto como puedas durante el resto de tu vida. Es el primer mandamiento que tienes que cumplir.

Tú eres la persona más importante de tu vida.

De modo que, como te digo, si te dedicas a algo de gran valor, captarás la atención del perfil de chica con la que deseas estar, que es, tan solo, el primer paso. Huelga decir que tienes que aprender a comunicarlo de forma atractiva.

De nuevo, captar su atención en ningún caso significa ni implica conservarla, sobre todo si empiezas a regalar tu atención, que debe ser tu principal fuente de poder en la interacción.

Es decir, no pierdas la cabeza por contestar mensajes instantáneamente o por estar pendiente de ella 24/7.

Te percibirá como que eres un hombre demasiado disponible; serás un espantapájaros y, como buen ave libre que ella es, volará tan lejos de ti como pueda.

Una vez que tengas su atención…

Escala y avanza en la relación, poco a poco. Respétala, sí, siempre, pero no pierdas el tiempo sin avanzar porque no quieres que te hagan perder tu valioso tiempo.

En el momento en el que lo vayas haciendo, te irás dando cuenta de si hay química real en la cama y, sobre todo, de si habláis el mismo idioma. Así, por tanto, existe la posibilidad real de construir una vida sólida juntos.

Ambas cosas son esenciales y una relación no funciona la una sin la otra. Puro equilibrio.

Para convertir una relación en estable, tienes que trabajar la confianza con esa persona a diario.

¿Cómo se hace? Respétala, pero no seas sumiso. Trátala bien, pero sin parecer su súbdito. Déjala con ganas de más… cosas que te saldrán de forma natural cuando tu vida y tus proyectos sean, de verdad, tu máxima prioridad.

Ahí estará la prueba del algodón, en tu conducta diaria a medio y largo plazo porque será lo que subcomunicará la congruencia de lo que realmente eres y de lo que realmente te importa. ¿Estamos?

Pablo Domínguez: 'La congruencia en la relación determina su duración'. Clic para tuitear

 

Ahora bien…

 

¿Cuál es el perfil exacto de persona con la que deseas estar?

En la vida, si no sabes a dónde quieres llegar, acabarás donde y como NO deseas.

De la misma forma que en el marketing se crea un avatar, un cliente ideal, en las relaciones de pareja deberíamos hacer exactamente lo mismo. ¿Cuál es tu pareja ideal? ¿Has creado tu avatar afectivo?

Huelga decir que sólo llegarás a saberlo si empiezas por conocerte bien a ti mismo.

No busques fuera lo que ya tienes dentro.

Para esto ya te he dado un montón de herramientas gratis para entenderte mejor: el eneagrama, el Process Communication Model, el Ikigai e, incluso, los arquetipos de marca.

¿Qué resuena dentro de ti al trabajar con estas herramientas? ¿Qué te muestran estos espejos que hay dentro de ti?

Cuando lo sepas, te entenderás y, cuando te entiendas, te darás cuenta del perfil de pareja que deseas: características interiores y exteriores.

Necesitas ser una persona selectiva para poder crear una relación estable, sin turbulencias ni sorpresas.

De paso, evitarás estar con una persona «por probar».

Entre otras cosas porque al saber lo que buscas, sabrás si te conviene entrar o no en esa relación porque también sabrás lo que no quieres y tendrás el ojo, la razón, entrenado para detectarlo.

Eso sí, en toda relación tienes que prepararte para momentos complicados. En la vida en pareja no es todo de color de rosa y, si quieres que algo funcione de verdad, necesitas…

 

Trabajar la voluntad.

Si estás con alguien y abandonas a las primeras de cambio, significa que tu nivel de compromiso es inexistente.

Si dejas una relación, a la mínima complicación, sin luchar de verdad por ella, significa que tú no quieres una relación, tú sólo deseas una relación.

Y adivina qué…

No puedes conseguir lo que quieres si no trabajas lo que necesitas.

Huelga decir que no significa que haya que aguantarlo todo. No. No permitas la más mínima falta de respeto.

Pero si las diferencias son de conceptos, puntos de vista, de la implicación del uno con el otro, de interpretaciones o de cosas que puedan tener arreglo… son cosas potencialmente salvables que se pueden y se deben hablar y trabajar.

Sobre todo porque, ten clara una cosa, hay algo que irá cambiando…

 

Los sentimientos.

Todos sabemos que, sobre todo al principio de una relación, sentimos mil cosas a flor de piel.

Las ganas de pasar tiempo juntos, la ilusión por construir un futuro en común, risas, complicidad, diversión, intimidad…

Puro enamoramiento, pero eso tiene un periodo de tiempo relativamente corto.

Cuando pasa, la idealización que todos experimentamos se difumina y es cuando comenzamos a ver a la persona que tenemos junto a nosotros de una forma mucho más lógica y objetiva.

Ahí comenzamos a percibir con mayor nitidez sus defectos y empezamos a desencantarnos.

Incluso nos enfadamos cuando su conducta, sus creencias, o su forma de ser no es la que deseamos en un momento puntual…

Ahí es donde de verdad se pone a prueba nuestro compromiso porque eso es la auténtica vida en pareja.

Quien pone de su parte es capaz de escuchar, de aprender de sus errores, corregirse y adaptarse a lo que su pareja le pide para que todo funcione.

El problema es que, si no eres consciente de que los sentimientos te van a traicionar, sí o sí, y que habrá momentos en los que no sientas lo mismo por esa persona, la dejarás a las primeras de cambio, sin luchar.

Ahí es donde se demuestra, de verdad, la voluntad por construir algo que valga el riesgo.

Y no, tampoco hay por qué forzarse más allá de lo realmente necesario llegado a un punto pero piensa que, si cumples con todo lo que te he explicado desde el principio, punto por punto, y la otra persona también…

Hay una posibilidad razonable de que valga el riesgo seguir peleando por seguir con esa persona o…

¿Acaso crees que los matrimonios que duran toda la vida no pasan por esta clase de momentos?

Mi principal referente en esto siempre han sido mis padres.

Viven juntos y felices desde que se conocieron hace décadas, pero eso no significa que no haya roces, completamente normales, consecuencia de la convivencia. Y siguen juntos.

Si no tienes ese nivel de tolerancia, construir una familia estable será imposible para ti por falta de mentalidad.

Pablo Domínguez: 'La pareja, como proyecto de vida para forjar una familia, es otro desafío semejante al emprendimiento: o tienes el mindset y la fortaleza necesarias, o acabarás abandonando'. Clic para tuitear

 

Conque, cierro con esta pregunta.

¿Qué clase de persona eres y qué clase de persona quieres ser?

Te dejo pensando.

Es todo por hoy.

¡Espero haberte sido útil!

¿Quieres más? Te veo en el mentoring.

Mientras tanto, ¡te espero en el siguiente post!

Os veo dentro, un fuerte abrazo, creadores.

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