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Como diría Ricky Martin…

🎼 ¡¡VIVE LA VIDA LOCA!! 🎶😂

Y es que el marketing es como la vida.

Nos relacionamos acorde a patrones de comportamiento social cuya esencia arraiga en lo más profundo del ser humano.

Igual que las ventas, que se materializan como consecuencia de sentir que algo o alguien en quien confiamos nos puede resolver algún tipo de problema.

La cuestión es, ¿qué hay detrás de todo ello?

Creencias, bloqueos, hábitos, ilusiones, miedos… toda una amalgama de emociones, que forman parte de los patrones psicológicos que tenemos instalados en nuestra programación subconsciente: la que gobierna nuestras vidas.

La que te han metido en la cabeza sin siquiera sentirlo ni tener forma de defenderte, pero mi compromiso es que a todo eso le vamos a dar la vuelta.

Y es que el ser humano de la actualidad sigue siendo psicológica y esencialmente el mismo que vivió en las cavernas del paleolítico.

Hemos transformado el mundo exterior, creando grandes urbes y todo tipo de tecnología para facilitarnos la vida pero lo cierto es que nuestro interior sigue siendo idéntico al de hace miles de años.

Nos mueven los mismos impulsos e instintos: escasez, urgencia, miedo, peligro, deseo, ambición… emociones muy básicas que ejercen como gatillos disparadores en la mente que activan determinadas conductas a partir de un estímulo.

Todo ello es una gran noticia porque la capacidad de adaptación y transformación humana es tan plástica que nos permite forjar nuestro propio camino.

Un camino que comienza desde dentro, desde la llamada neuroplasticidad.

Pablo Domínguez: 'Cambia lo que consumes, decide ser otro tú superior a lo que has sido hasta ahora y las reglas del juego cambiarán. Pasarás a gobernar tu vida a partir de la incesante toma de acción'. Clic para tuitear

 

Todo tiene su origen en la psicología subconsciente.

Aplicado al idioma de la creación de proyectos, si te dedicas a cualquier actividad relacionada con el marketing, la publicidad o la comunicación, necesariamente tienes que conocer todas las técnicas de las que vamos a hablar en este post para potenciar tus resultados.

¿Por qué?

Porque si la toma de decisiones de todas y cada una de las personas que habitan el planeta tierra es subconsciente, podemos influir deliberadamente sobre ello.

Ahora bien, te preguntarás, ¿cómo? Mediante la generación de engagement, así que…

¿Qué es el engagement?

Bien, para explicarlo con todos sus matices hay que empezar por acudir al significado de la terminología más pura.

Engagement proviene del inglés, desde el que su traducción al castellano significa compromiso.

Si, además, atendemos al significado del verbo engage, encontramos en la traducción a la lengua de Cervantes los verbos comprometer, envolver, atraer, vincular, captar o enganchar, entre otros.

¿Cómo se traduce a la realidad del marketing?

En la práctica tiene que ver con el cómo se siente nuestro avatar respecto a una marca que consume recurrentemente.

Son esas a las que sigue e interactúa regularmente en redes sociales pero, sobre todo, son aquellas que recomendaría, por las que siente orgullo y defendería ante la crítica.

En pocas palabras, son marcas ante las que guarda lealtad y fidelidad.

Eso exactamente es a lo que aspiras, a que tu público se comporte como si fuera tu legión.

¿Qué implica esto?

Que si deseas llegar a tal nivel de interacción y compromiso, has de proyectar una comunicación de ida y vuelta capaz de arraigar en lo más profundo de lo que siente tu avatar.

Como es lógico, todo comienza a partir de la aportación sólida de valor de un producto o servicio.

Es decir, de la capacidad sólida y consistente de resolver determinados problemas del mercado con eficacia.

Ese es, necesariamente, el principio de todo.

A partir de ese valor, de ese algo que aportar, comienzan las relaciones.

Se comienza a despertar el interés del avatar en el qué, en el cómo y el por qué haces lo que haces.

Ese es el valor que atrae clientes de forma natural.

Pablo Domínguez: 'La comunicación debe tener siempre ese cariz interactivo de ida y vuelta para que se genere la conexión plena hacia la marca'. Clic para tuitear

 

Poco a poco se va creando y consolidando la confianza a medida que la relación se nutre y se perpetúa en el tiempo, escenario en el que, todo lo que se hace, en la mente de tu cliente ideal se convierte en especial.

Justo este es el punto en el que el compromiso del avatar comienza a florecer. Se nota cuando los usuarios comienzan a interactuar más y más con la marca, cuando sus niveles de fidelidad ya están consolidados.

En ese punto, con total seguridad, los usuarios además estarán hablando bien de tu marca en su entorno cotidiano como consecuencia de la generación de aquellas emociones que a ti te interesa.

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¿Cómo conseguir engagement?

Si nuestros instintos más primarios generan emociones y, todo ello, proviene del subconsciente, significa que reaccionamos de formas concretas ante determinados patrones de estímulos.

Es decir, lo externo puede tener gran poder de influencia sobre lo interno si sabemos cómo trabajarlo.

Por supuesto, no es una ciencia exacta que funcione al cien por cien en todas las personas… pero sí lo hará con nuestro avatar, de ahí la importancia tan capital de saber a quién le estamos vendiendo para poder armar un discurso sólido dirigido a ese cliente ideal.

Bien, comencemos hablando de nuestros…

 

Instintos primarios

Nuestro cerebro está dividido en tres partes evolutivas claramente diferenciadas:

El neocórtex: es la corteza cerebral. Aquí reside la capacidad de aprender todos los matices de la realidad y de trazar todo tipo de planes y estrategias. Es permeable a los detalles más sutiles de nuestro entorno, amén de permitirnos realizar un exhaustivo autoanálisis. En él se desarrolla el pensamiento lógico.

El cerebro límbico: se sitúa entre la corteza y la raíz, es el responsable de las emociones vinculadas a todas y cada una de las experiencias que tenemos a lo largo de nuestra vida. De ahí extraemos los aprendizajes que nos llevan a desear volver a experimentar vivencias pasadas de placer y, a su vez, huir del dolor.

El cerebro reptiliano: se sitúa en la zona más baja del cerebro, la raíz que conecta con la médula espinal. Es la zona responsable de las funciones orgánicas básicas inmediatas y del instinto de supervivencia.

Mirada de gato, concentrándose en su objetivo

De ahí provienen las conductas impulsivas provocadas por emociones de miedo, hambre, odio, enfado, deseo, etc.

Pablo Domínguez: 'El cerebro reptiliano nos hace predecibles y manipulables ante los estímulos adecuados'. Clic para tuitear

 

Por eso nos vamos a centrar en este último.

Es la parte más primitiva del órgano que nos gobierna y tiene mucho peso en nuestro día a día.

Opera testando y analizando el entorno constantemente, básicamente a partir de tres cuestiones potenciales: ¿es comestible? ¿es posible tener sexo? ¿puede matarme?

Como ves, la realidad es que somos producto de nuestras emociones, que a su vez provienen de nuestros más puros instintos, lo que a su vez resulta decisivo a la hora de generar engagement con nuestra marca.

Seis claves para estimular el cerebro reptiliano:

1. Los instintos se centran únicamente en sí mismos, comunica al instinto justo lo que desea.

2. Los contrastes permiten tomar decisiones rápidas, aporta dos opciones muy definidas y distintas entre sí.

3. Sé directo, claro y conciso. Si te vas por las ramas pierdes la opción de decisión impulsiva.

4. Mismo mensaje directo al comienzo y al final de un mensaje. El resto no le interesa al cerebro reptiliano.

5. Mensajes visuales. Si ves un tigre en la selva huirías enseguida, ¿verdad? Provoca acción instantánea.

6. Incide sobre las emociones de los instintos primarios: hambre, sexo, muerte… lo reptiliano es básico.

Ahora bien, para ello necesitamos…

 

Usar los instintos primarios a nuestro favor.

Asocia la comida a esos momentos especiales.

No, no es imprescindible que vendas comida para que juegues con sus efectos psicológicos ante determinadas escenas.

No obstante, imagínate que vas a dar un evento de varias horas en el que habrá catering en los descansos.

Podrías emplear diversos elementos, de los más apetecibles de ese catering, como muestra llamativa en el cartel promocional del mismo para atraer un mayor pico porcentual de público.

Bien empleado y situado es un recurso que, de entrada, te permite captar la atención y, además, activa en el subconsciente la idea de que es un evento ‘apetecible.

 

Trabaja con el discurso del miedo.

Uno de los principales disparadores de acción en la política, indistintamente de colores e ideologías, es el discurso del miedo.

Es el conocido «va a ocurrir esto si no nos votáis«.

Cuando además se ejerce desde anclajes de la memoria histórica, siempre termina siendo un ‘hack’ rentable y sencillo para conducir deliberadamente los intereses por encima, incluso, del contexto la propia realidad.

Pablo Domínguez: 'El miedo es uno de los gatillos mentales más poderosos del subconsciente, así que para sacar a tu avatar de sus bloqueos usa su miedo para que tome acción y se ponga a trabajar. Lo haces para ayudarle'. Clic para tuitear

 

Es uno de los gatillos mentales más poderosos del subconsciente y es realmente fácil incidir sobre él.

Para trabajar tu marketing puedes usar diferentes alternativas.

Por un lado, tan solo tienes que incidir sobre los peligros de los problemas, los puntos de dolor de tu avatar, en tu discurso a través del storytelling, llevando al extremo y preguntando: «¿Es eso lo que quieres? ¿Quieres avocarte a este peligro vital? Porque es lo que ocurrirá si no tomas acción ahora».

Asimismo, también puedes emplear el principio de escasez.

Se trata de jugar con el miedo a la pérdida, a la expiración del plazo o de las plazas disponibles para una determinada formación o actividad.

Automáticamente disparará el miedo a perder esa oportunidad y activará la acción de compra.

Lo que ocurre es que el principio de escasez por sí solo es demasiado débil, si no se ve acompañado por otra serie de factores favorables para tu marca.

No es lo mismo que escaseen habitaciones en un hotel de cuatro o cinco estrellas que en el de un hostal.

Por relación calidad-precio, el primero siempre se llenará antes.

 

Estimula el deseo.

El sexo es otro de los poderosos disparadores de acción subconsciente que debes estudiar cómo explotar para tu marca.

No. No se trata de hacer nada explícito, sino jugar con lo sutil, con lo subliminal, tal y como hace la publicidad de forma habitual para anunciar los perfumes.

Simplemente muestran personas atractivas o, incluso, actitudes sugerentes en su imagen para proyectar la promesa implícita del sexo.

Tanto es así que es algo que siempre funciona porque todos queremos sentirnos deseados por los demás para disfrutar la vida y sentirnos plenos.

Si, además, sabes contar una historia, sea en anuncios o en contenidos, de pasión y conexión, engancharás todavía más gracias a la tendencia a la empatía.

De hecho, quiero que te fijes en un detalle respecto a una de las grandes series de la última década. Juego de Tronos.

Date cuenta de que es una historia que combina peligro, sexo, miedo y comida a raudales de manera muy dinámica y envolvente en el desarrollo de las historias personales de cada uno de los personajes.

Así que envuelve esas cuatro claves emocionales dentro de tu propio storytelling de manera más o menos subliminal y conseguirás captar la atención y enganchar a tu público a tu trabajo y a todos los contenidos que estés desplegando.

 

Da la cara.

Dentro del cerebro contamos con el área fusiforme, que es la que se encarga de recordar y reconocer todas las caras que vemos a lo largo de nuestra vida.

Por ende, es el área responsable de detectar rostros de forma completamente subconsciente, lo que juega a nuestro favor.

Cualquier imagen que contenga un rostro humano automáticamente captará nuestra atención, precisamente por acción de estas zonas ubicadas bajo la sien, de modo completamente inevitable.

Los rostros de dos amigas juntas, mirando en diferentes direcciones

Esto implica, necesariamente, que si vemos caras que miran de frente a cámara y proyectan algún tipo de emoción, irremediablemente sentiremos un primer impacto de empatía, conectando instantáneamente con esa emoción.

Del mismo modo, debes manejar dos pequeños ‘hacks’:

El primero es que puedes posicionar esa persona que ejerza de modelo mirando en una determinada dirección hacia la que desees que el avatar dirija su atención dentro de la propia imagen.

El segundo, y diría que más importante, es que debes recordar que la dirección hacia la que mira el rostro subcomunica a su vez la esencia temporal del mensaje.

Cognitivamente, si mira hacia la izquierda, estará mirando ‘al pasado‘; si lo hace de frente estará arraigado en el presente y si lo hace hacia la derecha significará que tiene una visión de futuro.

Tenlo presente porque, dependiendo del fin con que uses las imágenes escogidas, puede que te interese evocar la línea temporal en un sentido o en otro.

 

Muévete.

Si has prestado un poco de atención a los vídeos tanto de Facebook como de Instagram, te habrás percatado que se inician automáticamente en cuanto tienes la publicación íntegra en pantalla.

¿A qué se debe?

Muy sencillo: desde el principio de los tiempos, en términos de evolución, el movimiento en sí mismo es un ‘arma’ para captar la atención.

Piensa, por ejemplo, en la época del paleolítico, cuando el ser humano debía estar alerta a la hora de cazar a sus presas, cuando tenían que acecharlas; a su vez también tenían que estar atentos a que no les acecharan grandes felinos.

El más mínimo movimiento, per sé, les hacía focalizar la atención en el punto exacto de procedencia.

Pues con las publicaciones en redes sociales de imágenes y vídeos sucede lo mismo.

Si la publicación es un vídeo que inicia con mucho movimiento o, en su defecto, algo que capte la atención, será más fácil retener al potencial avatar para que vea el vídeo completo.

Es difícil resistir la curiosidad y, cuando el vídeo conecta con nuestros intereses y está bien trabajado, terminas entregando tu atención.

 

¿Qué consigues generando engagement?

Captas mayores niveles de atención para comunicar tu mensaje.

Pablo Domínguez: 'El contenido bien trabajado genera fidelidad, crea embajadores que recomiendan por el boca a boca y despierta la recurrencia en la visita de tu avatar a tu web o redes sociales'. Clic para tuitear

 

Contribuye al posicionamiento como un referente al estar más presente en la mente de tu público objetivo.

Aumenta la tasa de probabilidad de generar publicaciones virales.

Contribuye a aumentar las tasas de conversión en términos tanto de suscriptores como de ventas.

El engagement que generamos es un termómetro del interés de nuestro público objetivo en nuestros productos y servicios.

 

¿Cómo medir el engagement?

Tanto las páginas web como las redes sociales ya cuentan con herramientas de analítica con las que podemos observar el comportamiento de los usuarios dentro de nuestros soportes digitales.

A partir de ello podemos observar cómo interactúa nuestro avatar con nuestros contenidos, pudiendo hacer lectura de puntos susceptibles de mejora en nuestro embudo digital.

No se trata solo de obtener un número elevado de interacciones sino de analizar la calidad de las mismas, que siempre es proporcionalmente directa a la del trabajo realizado.

Dicho de otro modo: no te centres en crear virales, céntrate en crear contenido de valor que tu avatar quiera guardar e incluso compartir.

Es decir, extrapolado a Instagram: no te centres en crear contenido que reciba «me gustas»; crea contenido de valor que quieran guardar.

Los «me gustas» pueden encontrar algún viral eventualmente; el contenido guardado te permite escalar en la confianza suscitada en tu avatar e ir ganando poco a poco visibilidad.

Lo más valioso es que te dejen comentarios porque es lo que más implicación denota en cuanto a los usuarios de tus redes sociales; después estaría el que guardaran tus publicaciones y, por último, en la escala de importancia, los simples «me gusta».

En cuanto a tu página web, donde deberías tener formulario de suscripción a cambio de entregar tu leadmagnet, lo que importa es la tasa de conversión.

Es decir, por un lado, tenemos que valorar cuántos suscriptores generamos en relación al volumen de visitas que tenemos y, por otro, valorar la tasa de conversión en ventas una vez los usuarios van pasando por todo el embudo, cuyo porcentaje, si el trabajo está hecho como Dios manda, estará en torno al 3%.

Y ya sería todo un éxito.

No te preocupes si cuando empieces no vendes, todo producto o servicio necesita pulir los engranajes.

Es parte del proceso y del aprendizaje.

Por supuesto hay más cosas que puedes valorar: que te contacten para pedirte presupuesto para un proyecto con tus servicios o que te pidan cita para consultoría, sea digital o presencial.

Depende de ti y tus objetivos.

Así que presta atención a eso y, especialmente, a cómo se comportan tus clientes toda vez que ya has trabajado con ellos.

Observa si están suscritos al blog, si te leen, quienes siguen confiando en ti para crear nuevos proyectos, quienes te recomiendan y, en definitiva, quienes creen tanto en tu marca como para contribuir a su difusión y crecimiento.

Al final todo se reduce a la esencia antropológica del ser humano: si ayudas, te ayudan.

Si aportas valor, recibes el ingreso económico proporcionalmente directo.

El ciclo del compromiso del avatar es infinito, como lo es el embudo de venta digital.

El modelo AIDARA nunca deja de retroalimentarse.

Pero, ¿existen unas pautas, a nivel de discurso, que podamos usar para activar el cerebro reptiliano?

De nuevo, la respuesta es un rotundo y contundente SÍ.

 

Despertando al cerebro reptiliano.

Todo lo que hemos hablado anteriormente conforma un manual teórico práctico muy fácil de aplicar, pero que sin una secuencia determinada que ya ha demostrado que funciona, haría que se te escaparan potenciales clientes de entre los dedos.

Así que ¿cómo podemos lograr que se activen los impulsos de venta de nuestro avatar?

A partir de una secuencia de cuatro pasos:

 

Ataca los puntos de dolor.

¿Recuerdas la típica frase de los gimnasios «no pain, no gain«?

Es decir, sin dolor no hay ganancia.

Es un principio que opera para prácticamente cualquier ámbito de la vida en el que quieras crecer.

Aunque, en este caso, no se trata de que el dolor lo sientas tú, sino que lo sienta tu avatar para activar el impulso de compra.

¿Cómo?

Contándole tu historia, qué era eso que tanto te dolía y cómo lo cambiaste.

Es decir, incide sobre sus mismos puntos de dolor al hacerle conectar por empatía con la situación que sentiste y después le ofrecerás la solución para que obtenga los mismos resultados que tú ya tienes.

La realidad es que el patrón psicológico de compra es predecible y se puede trabajar con este principio.

 

Proyecta los beneficios de la solución.

Tienes una solución única que debes proyectar como tal, haciéndolo a través de los diversos beneficios que ofrece ese producto o servicio único.

Recuerda, siendo claro, conciso y directo.

No te andes por las ramas.

El cerebro reptiliano quiere que vayas al grano desde el minuto uno.

Lo que hace único a tu producto o servicio, a tu método o al proyecto en términos globales, tiene que destacar y brillar por sí solo.

Así que, como te vengo diciendo en otros posts, resuelve todas las objeciones y su confianza en ti hará que se active el impulso de compra para que tu solución resuelva su problema, es decir ese dolor que tiene.

 

Muestra tus casos de éxito.

El cerebro reptiliano, si bien es impulsivo, también es desconfiado y escéptico, precisamente como principio básico de supervivencia del individuo.

¿Cómo podemos hackear esta barrera de entrada?

Tan simple como que cojas a tus casos de éxito y recojas sus testimonios, preferentemente en vídeo, diciendo esencialmente quiénes son, cuál es su caso y/o su proyecto y cómo fue la experiencia de trabajar contigo.

Por supuesto, vincula sus webs de referencia para que tus potenciales clientes puedan comprobar que efectivamente se trata de una persona real.

Así dispararás la confianza y proyectarás una autoridad sólida.

Esta es una prueba tangible y clara del beneficio que puede obtener tu avatar de trabajar contigo.

De esta forma no será necesario que uses el disparador de la escasez para activar el gatillo de compra, porque al resolver el problema y proyectar tu autoridad de forma tan clara y transparente, la ‘urgencia’ se activará sola desde el interior de tu avatar para pasar a ser tu cliente.

En este escenario no retrasamos la decisión de compra, pasando el precio a un segundo plano, porque el valor percibido pasa a estar por encima del valor real del producto.

Recuerda que lo más importante es que quede claro que sabes lo que haces, con precisión quirúrgica, cuando ayudas a los demás.

Así que sé honesto y muestra claramente qué sabes hacer y cuáles son tus resultados.

Así no necesitarás volver a buscar clientes, vendrán ellos a ti.

Es como perseguir gatos, huyen.

En cambio si les das la comida que les gusta, vienen solos.

Ten lo que quieren y vendrán a ti.

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Mensaje claro, directo y sencillo.

Lo venimos dejando claro en líneas anteriores, pero creo que es necesario reforzar y subrayar este concepto.

¿Te has dado cuenta que, en los telediarios, se usa un lenguaje muy sencillo y comprensible para cualquier persona?

Pues tú has de hacer lo mismo, eliminando los tecnicismos, para proyectar tus beneficios de forma clara y concisa.

El cerebro reptiliano entiende de cosas claras y chocolate espeso.

Lo captas, ¿verdad?

Al grano.

Sin rodeos.

Que el mensaje se entienda rápidamente y sin esfuerzo.

Solo así podrás maximizar el impacto para incidir y disparar la toma de decisiones con la mayor contundencia posible.

Ojo, insisto, siempre partiendo de la aportación de valor.

Si usas estas técnicas para estafar a la gente, lo único que te auguro son problemas de proporciones bíblicas. 🙂

Pero hay más. Hay más cosas que podemos emplear para generar engagement.

 

Actividades que generan engagement.

Constancia en tus soportes digitales.

No se trata solamente de que publiques contenidos regularmente siguiendo todos los patrones y recomendaciones que hemos visto anteriormente sino que, además, seas proactivo a la hora de responder comentarios y mensajes.

Es decir, trabaja la conversación con tu público.

Sea para posts en tu blog o en tus redes sociales, es esencial que se perciba cercanía para generar confianza y confort. Incidirá y fomentará directamente la acción, que tus usuarios interactúen contigo e irá poco a poco a más.

 

Saca tu mejor sentido del humor.

Hacer reír regularmente hará que tu público se sienta bien, que se sienta arriba y, eso, es un imán para atraer a tu potencial comunidad.

Aunque no se trata solo de entretener, sino de hacerlo combinando tus conocimientos con situaciones cómicas cotidianas relacionadas para sacarle punta.

Agudiza tu ingenio y antes o después empezarás a crear virales tanto con publicaciones como con respuestas.

Memes, tuits, posts de Instagram… todo sirve si sabes conectar con tu versión más desenfadada.

Huelga decir que no tienes que convertir tu marca en el bufón de la red.

Dosifica el humor para aportar ese punto de frescura, a la par que sigues trabajando con ambición por tus metas.

¡Inteligencia y sensatez, por favor!

 

Una imagen vale más que mil palabras.

Sí, has escuchado y leído esta frase cieeeeeeeeeentos de veces, pero la realidad es que es cierto.

Si trabajas con Instagram, habrás tomado conciencia de que, necesariamente, tienes que crear publicaciones que sean lo más visuales posible, que entren por los ojos.

Así aspirarás a duplicar el impacto potencial de tus publicaciones.

¿No dominas el diseño gráfico?

Apóyate en el mejor diseñador que conozcas para que te ayude en la creación de plantillas que después puedas emplear para tus posts en todos tus soportes.

Créeme que lo agradecerás.

Incluso, periódicamente puedes renovar esas plantillas para mantener la frescura en tus soportes.

A mayores, en relación con Twitter y Facebook, debes tener en cuenta que a la hora de publicar un post en sendas plataformas se creará una vista previa con una imagen que puedes personalizar desde WordPress, la imagen destacada con su titular y descripción de cada uno de los que compartas, si es que trabajas con este gestor de contenidos.

Úsala para generar un atractivo extra, al tiempo que la usas para trabajar y reforzar tu marca y tu logo, personal o empresarial.

 

El vídeo es el rey de los contenidos.

Es un formato que no requiere ningún tipo de esfuerzo para ser consumido, tan solo prestar un poco de atención.

Pablo Domínguez: 'El vídeo atrae a tu potencial avatar y permite que pase más tiempo tanto en tus redes sociales como, aún más importante, en la web de tu proyecto'. Clic para tuitear

 

Piensa que el contenido audiovisual siempre supone un soplo de aire fresco en tus redes sociales.

Contribuye a eliminar objeciones y aumentar la tasa de conversión por la generación de confianza que se crea al exponerte ante tu público.

Sé que lo fácil es ir subiendo fotos; es, en realidad, lo que todo el mundo hace; lo ‘difícil’ es crear la mayor cantidad de vídeos posible, con propósito y sentido dentro de tu estrategia, de forma que puedas alternar con la subida de infografías e imágenes en tu feed.

Además, tal y como comentamos anteriormente en el post, los vídeos ya activan automáticamente su reproducción por lo que se dispara automáticamente la curiosidad por ver el vídeo.

De modo que, para que el avatar lo visualice por completo, dale motivos para que lo haga desde el primer instante con algo que llame su atención y le haga quedarse viéndolo.

No obstante, piensa que dentro de cada red social triunfa un determinado tipo de formatos; adáptate a ellos.

Plantéate también trabajar con vídeos en directo mediante los que cuides y respondas a tu comunidad y, sobre todo, ¡anúncialos!

Avisa de que vas a emitir en directo para que tu avatar tenga la oportunidad de participar en vivo y en directo si lo desea para hacer preguntas e interactuar.

 

Programa en ‘prime time’ tus publicaciones.

Según en el lugar del mundo en el que se encuentre tu avatar, existen determinados momentos a lo largo del día y la semana en los que hay mayor tráfico y picos de audiencia.

Aprovéchalos para lanzar, justo en esos momentos, los contenidos que deseas que impacten en tu audiencia con el propósito de lograr los objetivos que te hayas propuesto, aunque de esto hablaremos un poquito más adelante.

Después de llevar cierto tiempo trabajando con tus publicaciones, guíate por la herramienta de analítica de Facebook.

Te indicará los horarios a los que tu público suele estar más activo y, lo más importante, los picos de tráfico que puedes aprovechar para aumentar la visibilidad de tus publicaciones.

Piensa que cada red social tiene códigos diferentes y horarios de uso diferentes, aunque coincidan en algunos momentos del día, por lo que debes estudiar a tu propia audiencia.

No obstante, te dejo los que suelen encajar de lunes a viernes, de media -no necesariamente tienen que encajar contigo-, más con el horario en España según varios estudios:

Twitter: de 12:00h a 14:00h. Parece que el patrón de visita se corresponde más con vistazos rápidos desde el propio trabajo, al ser la red más textual que se presta, precisamente, a este tipo de navegación más rápida y directa. Como si fuera un escaneo.

Facebook: de 13:00h a 16:00h. Horario de la salida de los trabajos combinado con la parada para el almuerzo. Permite una lectura un tanto más pausada y sosegada de las entradas y publicaciones que vayas efectuando.

Instagram: a las 06:00h, por experiencia propia justo en el momento en el que todo el mundo comienza su día y suele mirar el dispositivo, se suele generar mayor alcance tanto con historias como con publicaciones en el feed por ser el último contenido publicado en su timeline y el primero que les aparece.

LinkedIn: funciona bastante bien entre las 17:00h y las 18:00h entre semana, coincidiendo ya con las últimas horas de la jornada, cuando la mayor parte del trabajo está hecho, y se presta a hacer más networking en la red.

 

Hastags tendencia relacionados con tu nicho.

A lo largo del año siempre hay eventos con movimiento en redes sociales que te permiten trabajar tu marketing digital interactuando para hacer networking y ganar visibilidad dentro del contexto que sabes que sigue tu público ideal.

En esta clase de eventos siempre existen determinados hastags que generan bastante tráfico, algo que puedes aprovechar para colocar publicaciones en esos contenidos que, con total seguridad, son objeto de búsqueda y exploración de contenidos para tu avatar.

De ahí puedes pescar potenciales clientes mostrándote, en esencia, cercano y accesible.

 

Concursos, sorteos, retos.

Enciende a tu comunidad haciendo que tengan que interactuar contigo para conseguir premios.

Puedes plantear el formato que más te guste para que tu comunidad participe y vayas decidiendo quién hace más méritos para llevarse el premio que ofreces.

Si te pones manos a la obra, ya que lo haces, te recomiendo programar un reto de 21 a 30 días.

¿Por qué? ¿Qué consigues con ello?

Validas el interés de tu avatar de forma sostenida durante todos estos días, le haces pensar, acostumbra a su subconsciente a trabajar como tú quieres que lo haga, máxime cuando hablamos de la generación de proyectos, y usas a tu propia comunidad para ganar más visibilidad haciéndoles postear públicamente en sus redes sociales.

De paso, al trabajar con retos de mínimo 21 días, estarás creándoles ese hábito.

Al final, premias al que más se lo haya trabajado, al más original o a quien entiendas que más merece el premio que hayas creado.

Quienes participen voluntariamente se sentirán parte de la marca y habrán estrechado lazos contigo.

 

Publica contenido de interés.

Observa y analiza la actualidad para aprovecharla a tu favor.

Campañas de Navidad, de semana santa, de verano, el Black Friday…

Este tipo de fechas en el calendario pueden permitirte sacarle partido a tu proyecto, no solamente con campañas de venta de tus productos y servicios, sino generando contenido relacionado de utilidad para quien te sigue.

Publicaciones especiales donde, por ejemplo, cuentes alguna historia relacionada con la misma o, simplemente, expongas el qué y el por qué de ese día, desgranando su origen o cualquier cosa de susceptible interés para tu comunidad.

Pablo Domínguez: 'Piensa, sé estratega, despliega tu ingenio y piensa qué contenido relacionado con determinados momentos del año puede ser de interés para tu avatar'. Clic para tuitear

 

Relaciónate con Influencers de tu nicho.

Esta es otra técnica que puedes explotar si eres inteligente y sabes seleccionar a la persona ideal para promocionar tu producto o servicio.

Eso sí, ten presente que ese influencer, para empezar, tiene que estar alineado con lo que haces para que la acción publicitaria sea congruente.

Si trabajas con la persona equivocada, la jugada se te puede volver en contra.

Ten en cuenta sus valores, intereses y hacia la resolución de qué problema podría orientar su actividad profesional.

¡Ten vista! No vale cualquiera.

 

Incluye llamadas a la acción en tus publicaciones.

Que todos los contenidos que tengas en tu página web conduzcan a una llamada a la acción.

Es decir, dile directamente a tu avatar que se suscriba, o que haga clic en un botón determinado o que interactúe, en definitiva, como tú quieres que lo haga.

No dejes página, ni correo ni post en tus redes sociales sin llamada a la acción.

Conduce a tu avatar por el camino que tú quieres, si es que no quieres que él se pierda por el camino.

¡Piensa como si fueras tu propio cliente!

¿No te causa curiosidad cuando ves contenidos que redirigen hacia más contenidos que se alinean entre sí y que, además, te interesan?

Pues prepárale un camino con llamadas a la acción definida para hacer crecer tu comunidad, tanto con suscriptores como con nuevos clientes.

¿Que qué es una llamada a la acción?

Fíjate en mi portada, donde pone «Quiero mi guía gratuita«, por ejemplo.

Es un botón que te redirige a la suscripción a mi sistema para recibir el PDF con mi guía gratuita, orientaciones y nociones básicas para empezar en el mundo del marketing y el desarrollo personal.

Eso es una llamada a la acción, un botón, enlace o formulario que haga desear y hacer eso que tienes para ofrecer.

Por ahí se empieza a crear una comunidad, dominando el arte de que tus usuarios se comporten como tú quieres que lo hagan.

 

El poder del storytelling.

Aunque abordo este tema con mayor profundidad en otro post, tienes que ser consciente de que el poder de las historias es el que generará conexión total y empática de tu avatar hacia ti, hacia tu marca.

Las historias tienen el poder de unir al mundo.

Si sabes trabajarlas desde un punto de vista inspirador, dando ejemplo con tus hechos y resultados, arrastrarás a tu avatar para que se ponga manos a la obra.

Te cuento cómo hacerlo en mi post de copywriting inspiracional.

Pero, ¿por qué ocurre esto?

Porque tu cliente ideal, en realidad, tal como dijo Christian Salmon, «no está comprando tus productos, sino las historias que estos representan, así como tampoco compran las marcas, sino los mitos y los arquetipos que estas representan«.

De nuevo, fíjate como estamos hablando de cuestiones puramente emocionales, de inspirar tras haber recorrido un camino y haber obtenido unos resultados con los que se regresa a la sociedad para compartirlos.

Como he comentado en otras ocasiones y en otros posts, esto es algo que tiene mucho que ver con el arquetipo de la historia del héroe de: partir del mundo ordinario, cruzar el umbral a lo extraordinario, conseguir lo que se partió a buscar y regresar con ello para compartirlo.

Esta estructura narrativa tiene la premisa de que el desarrollo personal e individual de cada uno es lo que revitaliza a la comunidad.

Trabajando tu historia personal y profesional así, lograrás forjar vínculos personales y emocionales muy poderosos con tu avatar.

Es otra forma de crear cultura, arquetipos y universos paralelos a la realidad a través de tu marca, lo que te permitirá diferenciarte y fidelizar a tu comunidad.

Lógicamente, toda historia tiene que tener un propósito, pensando en las necesidades, problemas, deseos y visión del público al que te diriges.

Si trabajas con tu marca personal, ya tienes una voz y una personalidad determinada porque esa marca ya eres tú.

En cambio si trabajas desde una entidad abstracta, antes de lanzarte a publicar, preocúpate por definir la voz y el tono desde el que comunicarás.

Es decir, cuál es su personalidad y cómo se va a expresar en los diferentes soportes corporativos.

Sobre ello tendrás que trabajar la proyección de tus valores, intereses y resolución de problemas aportas con tu marca porque surge el problema de que ahora han de venir tus clientes potenciales a comprarte.

Si quieres que te compren tienes que tener presente que no te van a comprar lo que haces porque sí; van a comprar la razón por la que lo haces, tal como señaló Simon Sinek.

Quiero decir con esto, que de principio a fin, necesitas que el proyecto con el que estés trabajando sepa cuál es su propósito, su razón de ser.

Que parta de la congruencia e integridad te permitirá mantener una comunicación fluida y constante para con tu avatar; permitirá que fluyan nuevos temas de conversación y, en esencia y fundamentalmente, proyectará una autenticidad incontestable.

Recuerda, no se trata de que quieras ser como otra persona.

Se trata de que sepas escribir tu propio camino y forjar una marca única, diferente, auténtica e integral desde la más pura esencia de la vida.

Este es el principio básico de la atracción, del engagement y del éxito integral de un proyecto.

Así que, para ir concluyendo, comienza por labrarte una identidad.

 

Identidad corporativa.

Engloba todo lo que contiene una marca por sí misma, todo lo que la sostiene, tanto en códigos visuales como auditivos, a partir de los cuales se genera la experiencia del avatar.

Su principal objetivo es ser original, único, capaz de diferenciarse por completo de la competencia.

No vienes a este mundo para ocupar el puesto de otro, sino para crear el tuyo propio, escribiendo tu propia historia.

De manera que todo lo que rodea a tu identidad corporativa es parte de tu marca. La esencia de esta, a su vez, se erige sobre sus propios valores y tiene la capacidad de generar emociones en tu cliente ideal.

Sí, generar emociones, justo a lo que no nos enseñan y es parte primordial del éxito porque es lo que genera la atracción natural y se basa en la autenticidad, en la congruencia, que nace del propósito de la marca para realizar la proyección de la propuesta de valor.

Propósito del que a su vez emergen la misión, la visión y los propios valores de la identidad de marca corporativa.

Todos han de estar alineados para ofrecer al cliente la mejor experiencia posible, es decir, lo que sienten al mantener contacto directo con el proyecto.

Cuando los tienes claros, la creación del logotipo, las imágenes, los colores y la tipografía aflorarán de forma fluida acorde a la esencia de la marca.

 

Importancia de la identidad de marca.

Precisamente porque generas emociones en tu avatar, es determinante controlar qué emociones generas para que evolucionen exactamente como tú deseas que lo hagan.

Para ello tendrás que gestionar tanto tus contenidos, tu imagen, los vídeos, las músicas que empleas, la tipografía y, en definitiva, todo lo que se contiene en tu imagen corporativa.

Con un buen trabajo, mantendrás una personalidad de marca óptima, con credibilidad y que garantice la prosperidad del proyecto.

En pocas palabras:

Mayor conexión con tu público objetivo, recurrencia de compra en los mismos clientes y atracción de otros nuevos.

Todo lo que implica crecer de manera orgánica y natural, incluso pagando campañas publicitarias.

¿Pero la publicidad es orgánica?

No, sin embargo una marca bien trabajada sí que lo es, que es de lo que estamos hablando.

Sin un buen trabajo que haga que la marca funcione orgánicamente, no habrá engagement y, sin él, no hay crecimiento.

Si tienes un producto que resuelve problemas reales de mercado, tienes soluciones que atraerán a quienes tengan esos problemas, sí…

Lo que ocurre es que para atraer tienes que comunicarte de la forma adecuada para poder proyectar el auténtico valor de todo lo que haces, de forma que sea valor percibido y no se quede en valor sumergido.

Por supuesto, para ello es esencial trabajar bien la línea editorial de tu proyecto.

Tan importante es lo que dices como lo que no dices, acorde a la esencia y valores de marca.

Así que hasta aquí este post, más teórico y técnico que otros, pero con suficiente información como para que puedas aprender a generar engagement por ti mismo sin necesidad de contratar a ningún especialista.

Es todo por hoy.

¡Espero haberte sido útil!

¿Quieres más? Te veo en el mentoring.

Mientras tanto, ¡te espero en el siguiente post!

Os veo dentro, un fuerte abrazo, creadores.

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